¿Qué animal ve en blanco y negro? La ciencia detrás de la visión sin color
Para entender qué animal ve en blanco y negro hay que mirar al interior del ojo. La percepción del color depende de unas células llamadas conos, unos fotorreceptores especializados que responden a distintas longitudes de onda luminosa. Cuando un organismo posee tres tipos de conos, como los seres humanos, disfruta de una visión tricromática capaz de distinguir una paleta muy amplia. Si solo tiene dos, la visión es dicromática y el abanico de colores se reduce de forma notable. Y si carece por completo de conos, el mundo se reduce a tonos de negro, blanco y gris.
Los fotorreceptores de varilla, por su parte, funcionan en condiciones de muy poca luz y no aportan información cromática. Esa es la clave que explica por qué muchas especies nocturnas o que viven en ambientes con escasa iluminación terminan prescindiendo del color: la selección natural favorece el desarrollo de bastones sobre los conos cuando detectar formas y movimientos en la penumbra resulta más ventajoso que distinguir un rojo de un verde.
Durante décadas se creyó que la mayoría de mamíferos solo veían en escala de grises, un mito que la investigación ha ido desmontando. La realidad es mucho más matizada: existen monocromáticos, dicromáticos y tricromáticos, y el reparto varía enormemente entre familias y géneros.
El caso más extremo, y el único confirmado científicamente, es el de la raya (pez cartilaginoso). Este animal carece por completo de conos en su retina, lo que lo hace literalmente incapaz de percibir color. Los patines, emparentados con las rayas, comparten esa ausencia total de conos.
Los tiburones, más lejanos en la familia de los peces cartilaginosos, también son monocromáticos. Sorprendentemente, la mayoría del resto de peces son tricromáticos y gozan de una buena visión cromática, así que estas excepciones llaman mucho la atención.
En el ámbito marino, un grupo muy numeroso de mamíferos acuáticos percibe el mundo en una escala de grises. Se trata de animales monocromáticos que incluyen a las focas, los leones marinos, las morsas y los cetáceos (delfines, ballenas). El color simplemente no aportaba ventajas evolutivas en el medio acuático, así que la presión selectiva moldeó sus ojos hacia lo verdaderamente útil: detección de contraste, movimiento y formas en aguas oscuras.
“Los perros y los gatos NO ven en blanco y negro: perciben azul y amarillo (perros) o azul y verde (gatos), un mito desmentido por la evidencia.”
Dato clave