¿Qué animal se llama kiwi? El ave no voladora de Nueva Zelanda
El kiwi es un ave no voladora endémica de Nueva Zelanda, miembro del género Apteryx, único género vivo de la familia Apterygidae, dentro del orden Apterygiformes y del superorden de los paleognatos, también llamados ratites. Su nombre científico viene del griego a- (sin) y pterux (ala), una referencia directa a sus alas vestigiales, mientras que la palabra común "kiwi" procede del maorí, aceptada generalmente como una onomatopeya inspirada en el agudo reclamo del macho.
Se trata del ave no voladora más pequeña del mundo dentro del grupo de las ratites, que incluye al avestruz, el emú, el casuario, el nandú y las extintas moas. Los estudios moleculares recientes sitúan a sus parientes vivos más próximos en las aves elefante de Madagascar, seguidas por los emúes y casuarios australianos. Se estima que este linaje habita en Nueva Zelanda desde hace unos 30 millones de años, y antes de la llegada del ser humano hacia el año 1300, los únicos mamíferos del archipiélago eran murciélagos, así que las aves ocuparon nichos ecológicos que en otras regiones del planeta desempeñan mamíferos.
La adaptación del kiwi a la vida terrestre es extrema. Su esternón carece de quilla, la estructura ósea donde se anclan los músculos del vuelo, y sus alas miden apenas unos tres centímetros, quedando completamente ocultas bajo el plumaje con una garra rudimentaria no funcional. El plumaje, además, carece de rémiges y timoneras, las plumas propias del vuelo, y los plumones nunca alcanzaron el estadio de pluma verdadera. A diferencia de la mayoría de las aves, que poseen huesos neumáticos y huecos para aligerar el peso, el kiwi tiene huesos con médula, pesados y macizos, como los mamíferos. Su temperatura corporal ronda los 38 °C, mucho más cercana a la de un mamífero que a la de un ave.
Su cuerpo tiene una característica forma de pera, recubierto de plumas largas, suaves y fibrosas que recuerdan más al pelaje de un mamífero que al plumaje de un pájaro, y carece por completo de cola. Es un animal nocturno, tímido y territorial, que pasa el día oculto en madrigueras que él mismo excava con sus fuertes garras, y sale al anochecer a recorrer el bosque en busca de alimento.
Su sentido del olfato es extraordinariamente desarrollado, algo inusual en un ave. Posee verdaderos bigotes sensibles alrededor de la base del pico para palpar obstáculos en la oscuridad, y es el único pájaro del mundo con las fosas nasales situadas en la punta del largo y flexible pico, de casi diez centímetros, provistas de abundantes receptores táctiles. Su oído es muy agudo, con grandes aberturas auditivas, mientras que su visión es limitada, con campos visuales reducidos y áreas cerebrales visuales pequeñas. Depende sobre todo del olfato, el oído y el tacto.
Su cerebro presenta un índice de encefalización notablemente alto para un paleognato, con hemisferios comparables a los de loros y aves cantoras, y centros olfativos y táctiles muy desarrollados. Sus extremidades son cortas, musculosas y potentes, representan cerca de un tercio del peso corporal, y cada pata tiene cuatro dedos con garras fuertes que emplea para desplazarse, cavar y pelear. A pesar de su aspecto rechoncho, es capaz de correr a una velocidad superior a la de una persona.
El kiwi es omnívoro. Durante sus recorridos nocturnos introduce el pico en la tierra y entre la hojarasca para localizar, guiándose por el olfato, lombrices, caracoles, insectos (escarabajos, grillos, cucarachas, saltamontes, ciempiés, mantis, arañas), pequeños cangrejos de río, anfibios y anguilas, complementando su dieta con semillas, frutas y bayas. Su pico está formado por queratina y adaptado especialmente a este modo de alimentación.
| Rasgo | Detalle |
|---|---|
| Tamaño corporal | 25 a 55 cm de longitud |
| Peso | 0,8 a 5 kg según especie |
| Temperatura corporal | ≈ 38 °C (similar a mamíferos) |
| Alas | ≈ 3 cm, ocultas bajo el plumaje |
| Pico | ≈ 10 cm, fosas nasales en la punta |
| Huesos | Con médula, pesados y macizos |
Las cinco especies del género Apteryx son exclusivas de Nueva Zelanda y sus islas cercanas. Durante casi todo el siglo XX solo se reconocían tres (kiwi moteado mayor, kiwi moteado menor y kiwi marrón), porque la clasificación se basaba en anatomía visible. La investigación genética de los años ochenta confirmó las dos especies moteadas y dividió al kiwi marrón en tres, elevando el número a cinco, y es posible que estudios futuros identifiquen más linajes, especialmente dentro del tokoeka.
“Quedan unos 70.000 kiwis en Nueva Zelanda; sin gestión humana, solo el 5-10% de los pollos llega a adulto.”
Dato clave