Cuando hablamos de que animal se come las avispas, la respuesta es que existen docenas de especies que incluyen estos insectos en su dieta, desde el bosque hasta el patio de una casa. Los depredadores mas conocidos son las aves insectívoras: mirlo, zorzal, carbonero, petirrojo, verderón y, sobre todo, el carbonero común y el pechiblancas, que cazan avispas de forma habitual en primavera y verano. También el alondra, el herrerillo y, en zonas templadas y cálidas, el colibrí o el abejonero (merops) se alimentan de ellas. Un caso fascinante es el pechiazul oriental (Sialia sialis) de Norteamérica, famoso por cazar avispas y abejas: las atrapa con el pico, las golpea contra una rama para aturdirlas y luego les arranca los aguijones antes de tragarlas, una estrategia que le permite comer insectos con defensa sin sufrir picaduras. Otro grupo de aves muy relevante son las aves rapaces nocturnas, como el búho real y el mochuelo, que cazan grandes cantidades de insectos voladores, incluidas avispas, al anochecer. En el mundo mamífero destacan los oposums, zorros, mapaches, ardillas y los erizos, que son casi inmunes a la picadura gracias a su piel gruesa y sus defensas inmunológicas, y los osos perezosos, que destruyen nidos enteros. Los ososos pardos y osos negros también destapan colmenas y nidos para comer larvas y crías de avispa, una fuente importante de proteínas en verano.
Además de vertebrados, hay insectos y arácnidos que se alimentan de avispas. El más famoso es el escarabajo crisómelo o crisopa y, en especial, el escarabajo colmillo (Coccinella septempunctata) y la mantis religiosa, que atrapa avispas pequeñas con sus patas raptorias. Los dípteros asilidos o moscas carniceras son depredadores aéreos que cazan avispas en vuelo. Muy importante también son las avispas parásitas: existen géneros de avispas y avispas solitarias, como las de la familia Icneumonidae y Congonidae, que depositan sus huevos dentro de las larvas de otras avispas, por lo que, en sentido amplio, una avispa puede ser comida por otra avispa. En el reino reptil, las serpientes como la culebra real y la culebra ratonera (Pantherophis) se abren camino entre los nidos para devorar crías y a veces a la reina. Los lagartos, como el esquilo volador no, pero sí el galápago terrestre y el camaleón, cazan avispas con su lengua pegajosa. Las arañas de gran tamaño, como el mijero y la viuda negra, también atrapan avispas en su tela. En el fondo del ecosistema, los hongos y bacterias descomponen las avispas muertas, cerrando el ciclo. En resumen, no hay un solo animal que se coma las avispas, sino una red entera de depredadores: aves, mamíferos, reptiles, arácnidos, otros insectos e incluso hongos, cada uno con su propia estrategia para sortear el aguijón.
En conclusión, no existe un único depredador estrella: las avispas forman parte de la dieta de decenas de especies, desde aves como el mirlo o el pechiazul, hasta mamíferos como el erizo o el mapache, pasando por serpientes, mantis, arañas e incluso otras avispas parásitas. Si tienes un nido en casa y quieres controlarlo de forma natural, atraer a los depredadores beneficiosos (como las aves insectívoras) y mantener el jardín con diversidad de plantas es la estrategia más efectiva y respetuosa con el ecosistema. Ya que es un tema muy concreto, te recomiendo que busques una respuesta mas actualizada si necesitas saber qué depredadores actúan en tu zona geográfica exacta.