El pingüino, el gran anfitrión de las fiestas antárticas
Si alguien se pregunta qué animal organiza fiestas en la Antártida, la respuesta es casi inevitable: el pingüino. Este ave no voladora, extraordinariamente adaptada al hielo y al mar, vive en colonias tan enormes que el bullicio, el contoneo y los rituales de cortejo se parecen, sin exagerar, a una celebración colectiva sobre el blanco infinito. Nada más cercano a una fiesta a escala continental que una muchedumbre de emperadores deslizándose entre congéneres, sincronizados, con movimientos que la ciencia ha descrito como coreografías.
La Antártida es el único continente sin mamíferos terrestres, y sus aves más abundantes son precisamente los pingüinos: hasta 18 especies pueblan la costa. Entre todas destaca el pingüino emperador, la especie más grande, con hasta 130 centímetros de altura y unos 23 kilos de peso adulto. Es el único animal que cría sobre la banquisa durante el invierno continental, y cuando los pollos están listos, el borde del hielo queda tan cerca de la colonia que los jóvenes apenas tienen que desplazarse para alimentarse. Esa elegancia sobre el hielo lo ha convertido en el símbolo de esas reuniones masivas que la cultura popular le atribuye.
Un artículo de divulgación describe a los pingüinos como auténticos bailarines. En experimentos donde se puso música a grupos de emperadores, estos empezaron a mover las aletas al compás e incluso a improvisar pasos de baile. Los pingüinos rey (Aptenodytes patagonicus), segunda especie más grande, se agrupan en círculos y ejecutan una especie de tango sincronizado vinculado a su ritual de apareamiento. Es una coreografía colectiva, un grupo que se mueve como si siguiera una partitura invisible.
Lo más curioso es que existe una transmisión cultural de movimientos dentro de la colonia. Los pingüinos gentoo, curiosos por naturaleza, se congregan alrededor de los individuos más experimentados y aprenden pasos concretos con nombres tan sugerentes como el 'paso de la foca' o el 'giro de iceberg'. La imagen de clases de baile en plena colonia ilustra hasta qué punto el aprendizaje y el cortejo se comparten en comunidad, no en soledad.
| Especie | Rasgo social | Dato llamativo |
|---|---|---|
| Emperador | Baile al compás de la música | Cría en invierno sobre banquisa, 130 cm, 23 kg |
| Rey (A. patagonicus) | Tango sincronizado en círculos | Colonias de hasta 200.000 aves, vive hasta 25 años |
| Gentoo | Aprende pasos de individuos veteranos | 'Paso de la foca', 'giro de iceberg' |
| Adelia (P. adeliae) | Pequeño, veloz, plumas faciales | Hasta 75 km/h, vive entre 11 y 20 años |
| Magallanes / Barbijo / Penacho amarillo | Vida colonial masiva | Completan la fauna costera antártica |
El pingüino emperador nada en aguas heladas hasta 550 metros de profundidad y aguanta sumergido unos 20 minutos, con su espalda negra, círculo amarillo en el cuello y vientre blanco. Los pingüinos rey bucean más de 100 metros sin subir rápido. Y alrededor de toda la costa rocosa antártica y las islas vecinas crían más de 100 millones de aves, una cifra que da idea de la escala de estos festivales permanentes sobre el hielo.
“Los bancos de kril cubren más de 100 millas cuadradas visibles desde el espacio y pesan más que toda la humanidad junta.”
Dato clave