Es sumamente común que exista una gran confusión popular entre los animales que habitan en el Ártico y aquellos que viven en la Antártida, dos regiones geográficas completamente distintas que comparten la etiqueta de ser polos fríos, pero que en realidad albergan ecosistemas con faunas disímiles y no superpuestas. Para responder a la pregunta de qué animal no vive en el Ártico, es fundamental entender primero cuáles son los residentes legítimos de esta zona. El Ártico es un océano cubierto por hielo marino rodeado de masa continental, lo que permite la existencia de una gran biodiversidad terrestre y marina. Entre los animales que sí viven en el Ártico encontramos al oso polar, que depende directamente del hielo marino para cazar focas, el lobo ártico, el reno o caribú, el zorro ártico, el glotón, la marmota ártica, la liebre ártica y una infinidad de aves migratorias que utilizan estas tierras altas como ruta de paso o como zona de anidación, como el alcatiz hielero o la gaviota ártica. En cuanto a la fauna marina, el océano Ártico está poblado por diversas especies de focas (como la foca anillada o la foca del barrojo), belugas, marsopos y orcas, además de peces que soportan temperaturas cercanas al punto de congelación.
Al definir qué animales no viven en el Ártico, la respuesta más célebre y pedagógica es el pingüino. Ninguna de las especies de pingüino que existen en el planeta habita en el continente ártico o en sus alrededores. Los pingüinos son aves que evolucionaron exclusivamente en el hemisferio sur y su distribución natural se limita a la Antártida, la costa de Sudamérica, África del Sur, Australia y Nueva Zelanda, pero nunca han colonizado el Ártico. Por lo tanto, si te preguntan qué ave no vive en el Ártico, la respuesta por excelencia es el pingüino. Otros animales que comúnmente se asocian erróneamente al frío extremo ártico pero que no viven allí son los osos pardos gigantes (aunque existen subespecies nórdicas, no son nativos del Ártico estricto como el oso polar), los osos panda, los cocodrilos, los monos y la inmensa mayoría de los mamíferos tropicales o de clima templado que carecen del aislamiento térmico, el manto grueso y las adaptaciones metabólicas necesarias para sobrevivir a las temperaturas bajo cero constantes y al invierno polar de oscuridad total. En resumen, cualquier animal que no haya evolucionado con gruesas capas de grasa, pelo denso o mecanismos de hibernación profunda, no vive en el Ártico.
Ya que es un tema muy concreto y frecuente objeto de confusión, te recomiendo que busques una respuesta más actualizada o consultes fuentes zoológicas oficiales para profundizar en las adaptaciones específicas de cada especie polar.