Qué animal inverna en invierno: la hibernación explicada
La hibernación es un estado fisiológico de inactividad que algunos animales adoptan durante el invierno, cuando escasea el alimento y las temperaturas descienden de forma acusada. En ese estado el metabolismo se reduce a una pequeña fracción del normal, la temperatura corporal baja hasta acercarse a la del entorno y el animal sobrevive gracias a las reservas de grasa acumuladas durante el otoño. La palabra viene del latín hibernāre, «pasar el invierno», derivado de hibernus, «invernal». Es un mecanismo de defensa que permite a numerosas especies afrontar las condiciones extremas de la estación fría, sobre todo en ambientes templados con un período invernal muy marcado y en las latitudes altas de ambos hemisferios.
En sentido estricto solo hibernan algunos mamíferos y, de forma excepcional, un ave. Los animales poiquilotermos, como reptiles, anfibios e insectos, no regulan su temperatura corporal y simplemente se aletargan con el frío. En los reptiles ese estado recibe el nombre de brumación. La hibernación es solo un tipo de proceso natural en el que la actividad biológica se suspende temporalmente, un fenómeno más amplio llamado dormancia o dormición, que incluye también la diapausa, la estivación y la brumación.
Durante la hibernación se producen cambios fisiológicos muy acusados. La temperatura corporal desciende de forma notable: en el erizo europeo puede bajar hasta unos 5 °C, y en la ardilla terrestre ártica se ha medido −2,9 °C, el valor más bajo conocido en un mamífero. El ritmo cardiaco se vuelve muy lento, la respiración se reduce y en algunos casos aparecen pausas respiratorias largas. Muchos animales acumulan grasa parda, un tejido especializado en producir calor que les permite despertar del letargo. Casi todos los hibernadores se despiertan brevemente cada pocos días o semanas, unos despertares que consumen gran parte de la energía invernal acumulada.
El erizo europeo (Erinaceus europaeus) es uno de los hibernadores más característicos. Construye un nido de hojas bajo setos o montones de leña y hiberna desde semanas hasta meses según el clima, normalmente de noviembre a abril. Debe pesar al menos unos 600 gramos antes de entrar en letargo, ya que depende de la grasa almacenada para sobrevivir.
| Especie | Temp. antes | Temp. durante hibernación | Latidos/min antes | Latidos/min durante |
|---|---|---|---|---|
| Erizo europeo | ~37 °C | ~10 °C (hasta 5 °C) | ~190 | ~20 |
| Ardilla terrestre ártica | ~37 °C | −2,9 °C | — | — |
| Murciélago pardo pequeño | ~37 °C | cercana a entorno | 200-300 | ~20 |
La marmota es probablemente el animal más asociado popularmente a la hibernación. La marmota común de América del Norte (Marmota monax) vive en extensos sistemas de túneles, con madrigueras que pueden medir entre 2,5 y 20 metros de largo, con múltiples cámaras y salidas. Hiberna desde octubre o noviembre hasta febrero o marzo, un período que puede prolongarse hasta cinco meses e incluso ocho en algunos casos. La marmota alpina del Pirineo hiberna en grupos familiares unos seis meses, y de su costumbre deriva la expresión «dormir más que una marmota». La marmota de vientre amarillo, una ardilla terrestre robusta del oeste de Estados Unidos, hiberna en grupos sociales de septiembre a mayo, en madrigueras de hasta 6 o 7 metros de profundidad.
Los murciélagos constituyen otro grupo numeroso de hibernadores. El murciélago pequeño pardo (Myotis lucifugus) resiste el frío hibernando en cuevas o minas con alta humedad, presente en gran parte de Estados Unidos y Canadá, incluso en Alaska. Entra en hibernación en octubre o noviembre y la finaliza entre marzo y mayo. Sobrevive usando un 98% menos de energía, reduciendo su frecuencia cardiaca de 200-300 latidos por minuto a unos 20. También hibernan el murciélago grande y el pequeño de herradura, el ratonero grande, el murciélago enano, el nóctulo común, el de Natterer, la barbastela, el de cueva y el orejudo dorado. En el caso de los murciélagos, la hibernación responde a un doble motivo: las bajas temperaturas y la escasez de presas, principalmente insectos. Su letargo puede llegar a durar 183 días. Suelen despertar cada diez días aproximadamente para defecar, orinar o desplazarse a guaridas más adecuadas.
“El lémur enano de cola gruesa es el único primate conocido que hiberna, hasta 7 meses, acumulando grasa en la cola (40% de su peso).”
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