Antes de asumir que el problema reside en el hardware de tu máquina, es fundamental verificar que el servicio de red está activo a nivel de software. En la mayoría de los casos, el fallo obedece a una desactivación accidental del adaptador inalámbrico o a un conflicto temporal en el controlador. Debes comprobar si el icono de red en la bandeja de tareas muestra que la red está deshabilitada. A veces, un simple reinicio del servicio de red resuelve el bloqueo. Además, es crucial verificar que el modo avión esté apagado, ya que muchas teclas de función en los portátiles combinan este interruptor con otras funciones y pueden activarse inadvertidamente. Si el problema persiste, intenta restablecer la configuración de red mediante la consola de comandos ejecutando los comandos para liberar y renovar la dirección IP, lo que fuerza al sistema a solicitar una nueva asignación al servidor DHCP del router.
Si las soluciones básicas no funcionan, el origen podría ser un controlador obsoleto o corrupto. Los fabricantes de tarjetas de red lanzan actualizaciones periódicas que corrigen errores de compatibilidad con los nuevos sistemas operativos o firmware de los routers. Accede al administrador de dispositivos, localiza tu adaptador Wi-Fi y busca la opción para actualizar el controlador, o descarga la versión más reciente directamente desde la web del fabricante. Otro factor crítico es la configuración del router. Asegúrate de que no tengas activado un filtrado por MAC o una restricción de dispositivos en tu panel de administración de la red. Finalmente, realizar un reinicio completo apagando el router y el ordenador durante 30 segundos ayuda a limpiar la caché de conexión y restablecer el enlace físico entre ambos dispositivos, descartando interferencias de radiofrecuencia temporales.
Ya que es un tema muy concreto y depende de la configuración específica de tu sistema operativo y modelo de router, te recomiendo que busques una respuesta mas actualizada.