El ordenador que venció a Kasparov: la historia completa de Deep Blue
El Deep Blue, nombre que se traduce como «azul profundo» o «mar profundo», fue la supercomputadora que IBM diseñó específicamente para jugar al ajedrez. El juego de palabras del nombre es intencional: el azul, color corporativo de la compañía, se combinaba con la enorme profundidad de exploración de movimientos que su hardware permitía, algo clave en los algoritmos Minimax donde a más profundidad, más fuerza táctica.
Instalado en 1996 en el Laboratorio Nacional de Los Álamos, el sistema se apoyaba en la plataforma RS/6000 con 30 nodos, cada uno equipado con 30 microprocesadores P2SC a 120 MHz. A eso se sumaban 480 procesadores VLSI dedicados exclusivamente al cálculo ajedrecístico. El programa, escrito en C, corría sobre el sistema operativo AIX.
La cifra que más impresiona es la capacidad bruta: Deep Blue evaluaba unos 200 millones de posiciones por segundo, el doble que su predecesor de 1996. En junio de 1997 aparecía como el superordenador número 259 del mundo, con 11,38 gigaflops de rendimiento, potencia pensada únicamente para el tablero.
El primer duelo se celebró en Filadelfia, febrero de 1996, a seis partidas. El 10 de febrero, Deep Blue con las piezas blancas ganó tras una siciliana con sacrificio de torre en h7: fue la primera victoria de una máquina sobre un campeón del mundo en condiciones de torneo oficial. Sin embargo, Kaspárov, número uno del ranking desde 1985, reaccionó con dureza. Ganó la segunda (una apertura catalana de 73 jugadas), empató tercera y cuarta, y se llevó la quinta y la sexta, forzando la rendición de la máquina en la jugada 43. Marcador final: 4-2 para el ruso.
Ese resultado dejó claro que IBM necesitaba más memoria, más potencia y un programa más refinado. La versión de 1996 ya calculaba unos 100 millones de jugadas por segundo y transmitía movimientos desde 200 kilómetros de distancia al técnico sentado frente al tablero. La victoria inicial, lejos de ser decisiva, motivó a Kaspárov a llevarse el duelo.
Para preparar la revancha, IBM recurrió a un aliado inesperado: Miguel Illescas, informático y ocho veces campeón de España de ajedrez, que entrenó a la máquina durante un año entero. Cuando le preguntaron qué posibilidades tenía ante Kasparov, respondió sin rodeos: «Ninguna: si yo le he ganado, Kasparov la va a destrozar». La máquina, sin embargo, sorprendió al mundo entero.
Los antecedentes del proyecto se remontan al sistema Chip Test de 1985 y, sobre todo, a Deep Thought, creado en la Carnegie Mellon University. Kaspárov aplastó a esa máquina en 1989 con facilidad. IBM compró el proyecto, lo invirtió en ingenieros, programadores y jugadores asesores, y transformó Deep Thought en Deep Blue.
Para contextualizar la escala de la inversión, conviene recordar que IBM no solo aportó hardware: incorporó a grandes maestros de ajedrez que asesoraban sobre estrategias, aperturas y finales. La máquina almacenaba unas 700.000 partidas en su base de datos, diseñada específicamente para neutralizar al rival más peligroso del mundo.
La versión mejorada de 1997, apodada popularmente Deeper Blue, contaba con una unidad central más potente, mayor estabilidad y procesadores capaces de calcular millones de posiciones por segundo. No era un ordenador de uso general: cada transistor estaba pensado para el tablero.
“Marcador final del match de 1997: 3½-2½ para Deep Blue, con Kaspárov rindiéndose en la jugada 19”
Dato clave