La mejor forma de sacarle gases a un bebé recién nacido
Los gases son uno de los problemas más comunes en los bebés recién nacidos, ya que su sistema digestivo aún está madurando y tiende a tragar aire durante las tomas. El resultado es una panza hinchada, llanto inconsolable y malestar, sobre todo por la noche. Afortunadamente, existen varias técnicas seguras y eficaces que puedes aplicar en casa para ayudarle a expulsar el gas acumulado.
1. La postura de bicicleta: Acuesta al bebé boca arriba sobre una superficie firme (cuna o cambiador) y, con suavidad, dobla sus rodillas hacia su abdomen. Después, muéve las piernas como si pedaleara en una bicicleta, de forma lenta y rítmica. Esta posición comprime suavemente el intestino y facilita la salida del gas. Repite el movimiento durante 2 a 3 minutos, siempre con suavidad y sin forzar.
2. Masaje abdominal en sentido horario: Con la yema de los dedos o las palmas, realiza suaves masajes circulares sobre el abdomen del bebé, siempre en el sentido de las agujas del reloj. Este movimiento sigue el trayecto natural del intestino grueso (colon ascendente, transverso y descendente) y ayuda a empujar el gas hacia el recto. Hazlo durante 2-3 minutos con presión muy ligera, nunca sobre el ombligo si aún no ha caído.
3. Postura de eructo sobre el hombro: Coloca al bebé en vertical sobre tu hombro, con la cabeza apoyada y sujeta su espalda con una mano mientras das leves palmaditos con la otra. Esta es la técnica más clásica y suele funcionar tanto tras la toma como durante episodios de cólico. También puedes sentarlo sobre tu regazo, sujetándole el pecho con una mano y apoyando la otra entre sus omoplatos.
4. Postura boca abajo sobre el antebrazo: Apoya el abdomen del bebé sobre tu antebrazo extendido, con la cabeza ligeramente elevada y el cuerpo en línea recta. Camina por la habitación o haz un vaivén suave de lado a lado. La presión suave sobre la panza ayuda a liberar el gas y el movimiento rítmico tiene un efecto calmante.
5. Baño tibio: Sumergir al bebé en un baño con agua tibia (37-38 °C) relaja la musculatura abdominal y favorece la expulsión de gases. Aprovecha para hacerle el masaje abdominal mientras está en el agua. No sobrepases los 10 minutos y asegúrate de que la temperatura sea cómoda.
6. Pausas durante la toma: Si el bebé toma el pecho, cambia de mamilla cada 5-7 minutos y saca un eructo en el intermedio. Si toma biberón, inclina el biberón para que el tetina esté siempre llena de leche y evita que trague aire. Utiliza tetinas de flujo lento en los primeros meses y saca el eructo al terminar la toma sosteniéndolo en vertical durante 10-15 minutos.
7. Tiempo en panza (tummy time) supervisado: Aunque no es una técnica directa para sacarse gases, acostar al bebé boca abajo mientras está despierto y supervisado fortalece su musculatura abdominal y le ayuda a expulsar el gas con más facilidad. Hazlo 5-10 minutos varias veces al día, nunca mientras duerme.
8. Calor local suave: Un paño tibio (no caliente) colocado sobre la panza durante unos minutos puede relajar la musculatura y aliviar la molestia. Nunca uses bolsas de agua caliente directamente sobre la piel del bebé; siempre interpón una tela.
¿Cuándo consultar al pediatra? Si el llanto es muy intenso y prolongado (más de 3 horas diarias durante más de 3 días en una semana, criterio de Wessel), si hay vómitos con proyectilidad, sangre en las heces, fiebre, distensión abdominal marcada o el bebé no gana peso, debes acudir al pediatra para descartar intolerancias, reflujo severo u otras causas. En casos puntuales de cólico, el pediatra puede recetar un espasmolítico infantil (simeticona) o un probiótico, pero nunca administres medicación sin prescripción médica.
Saca un eructo al bebé cada 5-7 minutos durante la toma y mantén la postura vertical 10-15 min después de comer para reducir la ingesta de aire.
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