Diferencia entre TIN y TAE: lo que realmente pagas por un préstamo
El TIN (Tipo de Interés Nominal) y la TAE (Tasa Anual Equivalente) son los dos índices que aparecen en prácticamente cualquier producto financiero que contratamos: préstamos, hipotecas, depósitos o cuentas remuneradas. La mayoría de las personas ha oído hablar de ellos, pero son pocos los que comprenden verdaderamente qué significan y cómo afectan a su salud financiera.
El TIN es la cantidad que tendremos que abonar en forma de intereses por el dinero que nos han prestado. En productos de ahorro como los depósitos, el TIN es la cantidad que la entidad paga al titular por dejar su dinero con ella. En ambas direcciones representa el precio que se pacta por prestar el dinero, sin tener en cuenta ningún tipo de gasto asociado a la operación.
En una hipoteca a tipo variable, por ejemplo, el TIN se obtiene sumando el índice de referencia al diferencial aplicado por el banco: euríbor al 3,24% más un diferencial del 1,5% daría un TIN del 4,74%. Es decir, refleja únicamente el interés acordado con la entidad financiera, nada más.
La TAE, o Tasa Anual Equivalente, incluye el TIN más ciertos gastos asociados a la operación: comisión de apertura, comisión de amortización anticipada, comisión de cancelación. Es el indicador que de forma más adecuada refleja el coste final de una hipoteca o un préstamo, la cantidad de dinero que en total se va a pagar al final de la vida del producto. Dicho de otra manera, la TAE es lo que pagamos realmente, en total, por una cantidad de dinero prestada.
| Aspecto | TIN | TAE |
|---|---|---|
| Qué mide | Interés puro pactado | Coste total real de la operación |
| Incluye comisiones | No | Sí |
| Periodicidad de pagos | No la considera | La incorpora en el cálculo |
| Capitalización de intereses | No la refleja | Sí la tiene en cuenta |
| Referencia temporal | Variable, depende del producto | Siempre anual |
La principal diferencia entre ambos conceptos está en la información que proporciona cada porcentaje. El TIN refleja únicamente el tipo de interés pactado, mientras que la TAE incorpora además determinados costes y comisiones, tiene en cuenta la periodicidad de los pagos o cobros y puede reflejar el efecto de la capitalización de los intereses. La TAE se expresa siempre como una tasa anual equivalente, mientras que en el TIN hay que comprobar el periodo al que se refiere.
El TIN no incluye gastos financieros ni comisiones y no tiene una duración de referencia estandarizada, lo que puede llegar a hacer imposible la comparación de productos de misma naturaleza. Solo coincide con la TAE cuando los intereses se pagan al final y en el mismo plazo de tiempo. La TAE, en cambio, establece el año como medida de referencia y permite comparar productos de igual naturaleza.
La TAE no siempre es superior al TIN, ni siquiera cuando hay comisiones. Incluso sin comisiones, la periodicidad con la que se pagan o cobran los intereses puede hacer que ambos porcentajes difieran. Con un TIN del 6% y pagos mensuales, la TAE resulta del 6,17% aplicando la fórmula TAE = (1 + TIN/n)ⁿ − 1, donde n es el número de periodos de capitalización al año. Cuando existen comisiones, gastos u otros flujos de dinero, el cálculo es más complejo y se emplea la fórmula oficial TAE = (1 + r/f)f − 1, donde r es el TIN y f la frecuencia de los pagos.
Un caso ilustrativo muy clarificador es la financiación de un teléfono de 500 euros a cuatro meses con un TIN del 0% y 20 euros de gastos de gestión. La cuota mensual será de 125 euros, pero la TAE alcanzará el 21,74% y el total abonado será de 520 euros. Si otra entidad ofrece la misma financiación sin gastos de gestión pero con un TIN del 5%, la cuota será de 126,30 euros, la TAE del 5,1% y el total de 505,2 euros. La opción con TIN 0% resulta más cara en la realidad.
Lo mismo ocurre en préstamos de 10.000 euros a 12 meses: con un TIN del 0%, una comisión de apertura del 1% y un seguro de protección de datos del 1%, la TAE es del 3,74% y el total a devolver asciende a 10.374 euros; mientras que con un TIN del 3% sin comisiones, la TAE es del 3,04% y el total de 10.304 euros. Nunca debemos fiarnos a primera vista de las ofertas publicitarias.
“Un TIN del 0% con gastos de gestión puede dar una TAE del 21,74%. La publicidad engaña: mira siempre la TAE.”
Dato clave