Diferencia entre Lipedema y Linfedema: Guía completa
Aunque a simple vista ambas condiciones pueden parecerse debido a la hinchazón en las extremidades inferiores, el lipedema y el linfedema son trastornos fisiopatológicos completamente diferentes que requieren abordajes médicos distintos. El lipedema es una enfermedad metabónica crónica caracterizada por el crecimiento anómalo de los depósitos de grasa subcutánea, afectando casi exclusivamente a mujeres. Esta acumulación adiposa suele ser simétrica y afecta principalmente a las piernas y, en algunos casos, a los brazos, pero rara vez involucra los pies o las manos. La clave diagnóstica del lipedema es que el tejido graso es doloroso al tacto, propenso a formar moretones con facilidad extrema y no responde a dietas hipocalóricas ni ejercicio convencionales de la misma manera que el sobrepeso común.
Por otro lado, el linfedema es una patología del sistema linfático donde se produce una obstrucción o insuficiencia en el drenaje de la linfa. Esto provoca una acumulación progresiva de líquido intersticial rico en proteínas y macromoléculas. A diferencia del lipedema, el linfedema puede afectar a cualquier persona, aunque también es más común en mujeres, y suele ser asimétrico o comenzar en un solo miembro. El signo clínico clásico para diferenciarlo es la prueba de Stemmer: al intentar pellizcar y elevar la piel de la base del segundo dedo del pie, en el linfedema la piel no se puede mover libremente debido a la fibrosis y edema, mientras que en el lipedema los pies suelen estar completamente normales y sin hinchazón.
“En el linfedema, los pies suelen estar hinchados; en el lipedema, los pies están normalmente delgados y sin afectación.”
Dato clave