Diferencias entre Leasing y Renting: Guía completa
Aunque a menudo se usan como sinónimos, el leasing y el renting son figuras jurídicas y financieras completamente distintas que responden a necesidades diferentes. El leasing es esencialmente un contrato de arrendamiento financiero donde la empresa lessor cede el uso del bien al cliente a cambio de cuotas periódicas. Su gran ventaja competitiva radica en la propiedad: en el momento de finalizar el contrato, el arrendatario tiene la opción de comprar el activo por su valor residual, asumiendo así su titularidad total y sus riesgos futuros como propietario.
Desde el punto de vista fiscal, el leasing ofrece beneficios significativos para empresas autónomos. Generalmente, permite deducir un porcentaje alto del IVA en las cuotas (habitualmente el 100% si es vehículo mixto o exclusivo) y amortizar financieramente el activo en los libros contables durante la vida útil del contrato. Además, a diferencia de una compra al contado, el leasing no desequilibra la tesorería inicial, ya que la inversión se reparte en el tiempo.
“El renting incluye mantenimiento y seguro en la cuota; el leasing suele requerir seguros aparte.”
Dato clave