Para entender la magnitud de esta comparación, primero debemos desmitificar que IMAX no es un formato físico único, sino una marca registrada por IMAX Corporation que abarca varias tecnologías de proyección y captación. El cine de 70mm, por su parte, es un estándar físico de película ancha de 70 milímetros (con área fotográfica de 65mm) que existía décadas antes de la llegada de IMAX. La diferencia fundamental radica en las dimensiones: una pantalla de 70mm estándar, aunque inmensa para el ojo humano, suele medir entre 12 y 18 metros de ancho. En cambio, una pantalla IMAX original (70mm) puede superar los 24 metros de ancho y 15 metros de alto, llegando a ser hasta un 90% más grande que la proyección tradicional. Incluso las salas IMAX digitales modernas, aunque usan proyectores láser o xenón, mantienen proporciones de pantalla significativamente mayores que cualquier sala de cine convencional, incluyendo aquellas equipadas con sistemas de sonido y geometría de butacas optimizados para envolver al espectador.
Más allá del tamaño físico, la diferencia técnica es abismal en cuanto a densidad de imagen y resolución. La película de 70mm estándar tiene una resolución aproximada de 4K, pero con un grano más visible y menor contraste. IMAX, tanto en su versión analógica como digital, fue diseñado para aprovechar el máximo área útil del fotograma. El formato IMAX original usaba una perforación vertical que permitía capturar más área de imagen por fotograma, logrando una nitidez y un detalle que superan a la proyección 70mm estándar. Además, la experiencia sonora es donde IMAX realmente supera al 70mm clásico: mientras el 70mm tradicional se proyecta con sistemas de sonido digital o analógico estándar (como Dolby Digital), las salas IMAX cuentan con sistemas de sonido de 12 canales o superiores (IMAX DTS o IMAX 12-Channel Laser), que ofrecen una inmersión sonora direccional y una potencia dinámica incomparables, haciendo que el espectador sienta cada explosión y susurro con una precisión física.
En conclusión, aunque ambos formatos representan la vanguardia del cine grande y ofrecen una experiencia superior a la proyección digital estándar de 35mm, IMAX es la evolución tecnológica y comercial que ha suplantado al 70mm en la mayoría de las salas modernas por su capacidad de ofrecer imágenes más grandes, nítidas y un sonido envolvente avanzado. La elección entre ambos depende de si se busca la nostalgia del grano de película del 70mm clásico o la experiencia inmersiva total que solo una sala IMAX certificada puede proporcionar hoy en día.