Comercializadora vs. Distribuidora: ¿Quién es quién en tu factura de luz?
Para entender la estructura del mercado eléctrico, es fundamental distinguir entre los dos actores principales que interactúan directamente con el consumidor final: la comercializadora y la distribuidora. Aunque ambos conceptos suelen confundirse en el lenguaje cotidiano, sus funciones son completamente distintas y se rigen por una separación estricta impuesta por la normativa europea para fomentar la competencia.
La comercializadora es la empresa con la que firmas contrato. Es tu interlocutor directo cuando quieres cambiar de compañía, negociar el precio del kilovatio hora o resolver dudas sobre tu factura comercial (la parte donde ves el precio por consumo). Su labor principal es vender energía eléctrica a particulares y empresas, pero no posee las infraestructuras físicas para hacerlo. Actúa como un intermediario que compra electricidad en mercados mayoristas (como OMIE) y la revende al consumidor final, pudiendo añadir márgenes de beneficio o servicios valorados.
“Puedes cambiar de comercializadora sin cambiar de distribuidora física.”
Dato clave