Existe una creencia popular muy extendida que sostiene que el boniato y la batata son dos tubérculos completamente diferentes, a menudo atribuyendo al primero un sabor más dulzón y al segundo un perfil más amargo o harinoso. Sin embargo, desde el punto de vista botánico y científico, esta distinción carece de base técnica. Ambos nombres se utilizan como sinónimos para designar a la misma planta: la Ipomoea batatas, una especie originaria de América Central que pertenece a la familia Convolvulaceae. No se trata de dos especies distintas ni siquiera de variedades genéticamente separadas en términos amplios, sino de una cuestión puramente lingüística y regional. En el sur de España, especialmente en Andalucía y Extremadura, se prefiere el término boniato, mientras que en otras zonas peninsulares o en la comunidad científica se usa con mayor frecuencia batata. Esta dualidad nomenclatural genera confusión en los lineales de las tiendas, donde a veces se venden como productos distintos para justificar diferencias de precio que no corresponden a una realidad biológica.
Aunque sean lo mismo botánicamente, es cierto que existen variedades distintas dentro de la especie Ipomoea batatas que pueden tener texturas y sabores ligeramente diferentes. Estas variedades se clasifican generalmente por el color de su carne (blanca, amarilla o naranja) y por su contenido en almidón frente a azúcares. Por ejemplo, las variedades de carne naranja suelen tener un mayor contenido en betacaroteno y tienden a ser más dulces, lo que podría explicar la percepción errónea de que son boniatos. Las de carne blanca son más harinosas y menos dulces. El uso del término batata puede derivar de la palabra portuguesa batata-doce, mientras que boniato tiene raíces en lenguas indígenas precolombinas que fueron adoptadas por los colonizadores españoles. Por lo tanto, al comprarlos, no estés buscando una especie específica, sino que fijate en el color de la pulpa y el tamaño para determinar si buscas un tubérculo más dulce para asar o uno más firme para ensaladas o guisos.
En conclusión, la próxima vez que te preguntes cuál es la diferencia entre boniato y batata, recuerda que estás eligiendo el mismo alimento. La elección debe basarse en tus preferencias culinarias respecto a la dulzura y la textura de la variedad específica que estés comprando, no en el nombre con el que esté etiquetado en el letrero del supermercado.