Oro de 9 o 18 kilates: Guía completa para entender las diferencias
La principal diferencia entre el oro de 9 kilates y el de 18 kilates radica en su porcentaje de pureza, un factor que determina todas las demás características físicas y estéticas de la pieza. El oro puro, o de 24 kilates, es extremadamente blando y maleable, lo que lo hace inviable para su uso diario en joyería sin aleaciones. Por ello, se mezcla con otros metales como cobre, plata, zinc o estaño. En el caso del oro de 9 kilates, conocido popularmente como oro blanco o amarillo dependiendo de la aleación, solo contiene un 37,5% de oro puro. El resto es una mezcla de metales base diseñada para aumentar la dureza y reducir el costo. Este bajo porcentaje de oro le otorga una mayor resistencia a los golpes y arañazos, lo que lo convierte en una opción muy popular para joyería de uso frecuente, como anillos de compromiso o pulseras de cadena fina, donde la durabilidad es prioritaria. Su color tiende a ser más pálido y menos intenso que el oro de mayor pureza, a menudo con un matiz más grisáceo si se usa mucho zinc o plata en la aleación.
“La durabilidad es mayor en 9K, pero la belleza y valor del metal puro se aprecian más en 18K.”
Dato clave