Guía definitiva: Cómo sembrar yaca (Guabaña) desde la semilla
La yaca, también conocida popularmente como guabaña, guayaba o yacon en distintas regiones de Latinoamérica, es una fruta tropical altamente apreciada por su sabor dulce y aromático, aunque su cultivo desde semilla presenta un desafío específico que debe manejarse con paciencia y conocimiento. A diferencia de otras frutas de la familia de las malváceas, la yaca no produce semillas viables fácilmente en la mayoría de las variedades comerciales, ya que muchas son estériles o tienen una tasa de germinación extremadamente baja; sin embargo, si consigues frutos maduros de una variedad conocida por producir semilla, el proceso comienza con la extracción cuidadosa del pulpo central donde se alojan las semillas pequeñas y oscuras. Es fundamental lavar minuciosamente estas semillas para eliminar todo residuo de pulpa pegajosa que pueda favorecer el crecimiento de hongos o bacterias durante la germinación. Una vez secadas al aire libre durante unas horas, las semillas deben colocarse en un sustrato ligero, por ejemplo, una mezcla de perlita y turba o sustrato específico para germinación, manteniéndolo constantemente húmedo pero nunca encharcado, ya que la humedad excesiva es la principal causa de fracaso. La temperatura ideal para la germinación oscila entre los 25 y 30 grados centígrados, por lo que el uso de una banda térmica o su ubicación en un invernadero cálido es casi obligatorio en climas templados, ya que la germinación puede tardar varias semanas o incluso meses, requiriendo constancia en la observación diaria de posibles brotes iniciales.
“Muchas variedades comerciales de yaca son estériles o de baja viabilidad.”
Dato clave