Guía Definitiva para Sembrar y Cuidar tu Planta de Romero
El romero es una planta aromática perenne, perteneciente a la familia Lamiaceae, originaria de la región mediterránea, que se distingue por su olor intenso y sus propiedades culinarias y medicinales. Para comenzar con éxito, debes decidir si prefieres sembrar desde semilla o propagar mediante esquejes, siendo este último método más rápido y fiable. Si optas por las semillas, ten en cuenta que la germinación puede ser lenta, requiriendo paciencia y condiciones estables de temperatura entre 15 y 20 grados. El sustrato ideal debe ser untiérrico pero con un excelente drenaje, ya que el romero es extremadamente susceptible a la pudrición de la raíz si el agua se estanca. Mezcla tierra de jardín con perlita o arena gruesa en una proporción de dos a uno para garantizar que las raíces respiren y no sufran por exceso de humedad. La planta prefiere un pH ligeramente alcalino, cercano a los 7 u 8, imitando así las condiciones áridas de su hábitat natural. Además, el romero es una planta que ama la luz solar directa, por lo que debe ubicarse en el lugar más soleado de tu jardín o terraza, recibiendo al menos seis horas de sol directo a diario para maximizar la producción de aceites esenciales y mantener un porte compacto y sano.
“Poda las puntas tras la floración para lograr un arbusto más compacto y evitar que se vuelva leñoso.”
Dato clave