Guía definitiva para sembrar tomillo rastrero en casa y en el jardín
El tomillo rastrero, o Thymus serpyllum, es una hierba aromática perenne de crecimiento bajo que adorna jardines rocosos y bordes de senderos. A diferencia del tomillo común, este tipo se extiende horizontalmente sobre el suelo, formando una alfombra verde con pequeñas flores rosadas o púrpuras en primavera. Para sembrarlo con éxito, primero debes decidir si trabajarás con semillas o con esquejes. La siembra por esqueje es más rápida y asegura la fidelidad genética de la planta madre, mientras que las semillas permiten obtener una mayor cantidad de plantas aunque requieren más paciencia. Si eliges las semillas, estas son muy pequeñas y no necesitan ser tapadas con mucha tierra; basta con presionarlas ligeramente contra la superficie del sustrato. El sustrato ideal debe ser bien drenado, ligero y ligeramente alcalino, ya que el tomillo detesta los suelos encharcados. Una mezcla de tierra de jardín, arena gruesa y compost funciona perfectamente. La época óptima para sembrar semillas es a finales del invierno o principios de la primavera, justo antes de las últimas heladas, aunque también pueden sembrarse en otoño en climas suaves.
“Mínimo seis horas de sol directo diario son necesarias para maximizar el aroma y la resistencia de la planta.”
Dato clave