Cómo sembrar olivos: Guía práctica y detallada
Antes de comenzar con la plantación es fundamental seleccionar la variedad de olivo más adecuada para el clima local, ya que aunque es una especie resistente al frío y la sequía, existen cultivares como la Picuda o la Arbequina que se adaptan mejor a distintas zonas. El primer paso técnico consiste en preparar el hoyo de plantación, que debe tener dimensiones aproximadas de 60 por 60 centímetros de profundidad y anchura. Es crucial no añadir tierra fresca directamente al fondo si el suelo es arcilloso, sino mezclar el sustrato extraído con materia orgánica madurada para mejorar la estructura y la retención hídrica, evitando así la asfixia radicular. El olivo prefiere suelos bien drenados y ligeramente alcalinos, por lo que en terrenos con tendencia a encharcarse se recomienda elevar el terreno mediante un terraplén de unos 30 centímetros para garantizar que las raíces no se pudran durante las épocas de lluvia intensa o riego excesivo.
“La primavera (marzo-junio) es la época ideal para evitar heladas.”
Dato clave