Guía Definitiva para Sembrar Nueces de Pecán desde la Semilla
La siembra de nueces de pecán comienza con una selección rigurosa de las semillas, asegurando que sean grandes, sanas y libres de moho. Antes de plantarlas, es fundamental realizar un proceso de estratificación en frío, que simula el invierno natural y rompe el estado de dormancia del embrión. Para esto, se colocan las nueces en una bolsa con vermiculita húmeda o sustrato arenoso, manteniéndolas a una temperatura constante de entre 1 y 4 grados centígrados durante un período que puede durar de dos a cuatro meses. Una vez que las semillas muestran signos de germinación, como la ruptura de la cáscara dura, están listas para ser trasladadas al exterior o a una maceta grande con tierra rica en materia orgánica. El momento óptimo para esta siembra inicial suele coincidir con el final del invierno o el inicio de la primavera, cuando las heladas severas ya hayan pasado, garantizando así un arranque vital para el desarrollo de la plántula.
“El pH ideal del suelo para el pecán es ligeramente ácido, entre 6.0 y 6.5.”
Dato clave