Cómo sembrar lechugas: Guía detallada para principiantes
Sembrar lechugas es una de las actividades más gratificantes para cualquier jardinero, ya que estas hortalizas crecen rápidamente y son extremadamente productivas. Antes de empezar, es fundamental seleccionar la variedad adecuada a tus condiciones climáticas. Existen lechugas de cabeza (como la iceberg), lechugas de hoja suelta (como la romana o la mantecosa) y variedades enroscadas. Para los principiantes, las variedades de hoja suelta suelen ser las más recomendadas porque son más resistentes al calor y no requieren el proceso de engomado. La preparación del suelo es el paso crítico inicial. Las lechulas prefieren un suelo rico en materia orgánica, con un buen drenaje y un pH ligeramente ácido o neutro, entre 6.0 y 6.8. Debes trabajar la tierra hasta una profundidad de unos 20 centímetros, incorporando compost bien descompuesto o humus de lombriz para mejorar la fertilidad y la retención de humedad. Si el suelo es muy arcilloso, añade arena o perlita para mejorar la aireación, ya que las raíces de la lechuga son superficiales y no toleran los encharcamientos prolongados que pueden causar pudrición radicular.
“Tratamiento frío de 24h en verano acelera la germinación.”
Dato clave