El Kalanchoe es una de las suculentas más populares por su facilidad de cuidado y su espectacular floración. Para aprender cómo sembrar kalanchoe con éxito, debes elegir entre dos métodos principales: la semilla o el esqueje. La propagación por esqueje es la más rápida y efectiva para aficionados. Selecciona una hoja grande y sana o un tallo corto sin flores. Dejarlo secar al aire libre durante un par de días hasta que forme una pequeña callosidad, lo que previene la pudrición. Una vez curado, entiérralo parcialmente en un sustrato específico para cactus o suculentas, que debe ser muy drenante. Mantén la tierra ligeramente húmeda pero nunca encharcada durante las primeras semanas. La semilla es un proceso más lento y requiere paciencia. Las semillas son diminutas, casi como polvo, por lo que no deben enterrarse, sino esparcirlas superficialmente sobre la tierra y presionarlas suavemente. Necesitan luz indirecta y una humedad constante alta al principio, cubriendo la maceta con un plato de plástico transparente para crear un efecto invernadero hasta que germinen.
Una vez plantado, el cuidado posterior es clave para que tu planta prospere. La luz solar es el factor más importante; el kalanchoe necesita al menos seis horas de sol directo a diario para producir flores abundantes. En interiores, acércalo a un ventanaleta orientada al sur o al oeste. El riego debe ser moderado y espaciado. Toca la tierra con el dedo: si los primeros dos centímetros están húmedos, no riegues. Solo riega cuando esté completamente seca para evitar la pudrición de raíces, que es la causa número uno de muerte en estas plantas. Durante el invierno, reduce el riego aún más y mantén la planta en un ambiente fresco, entre 10 y 15 grados centígrados, ya que las temperaturas por debajo de los 7 grados pueden dañarla. La fertilización se debe hacer cada dos semanas durante la primavera y verano con un fertilizante líquido equilibrado, diluido a la mitad de su concentración. Evita fertilizar en otoño e invierno, ya que la planta entra en fase de dormancia.
Dominar el arte de cultivar esta suculenta requiere constancia y observación. Al seguir estos pasos sobre la plantación y el riego adecuado, podrás disfrutar de colores vibrantes durante meses.