La siembra directa del hueso de mango es el método más común, aunque requiere paciencia y conocimiento específico para superar la tasa de germinación variable. El primer paso crucial es identificar el lado plano del hueso, ya que la germinación ocurre desde esa zona. No es necesario remojar el hueso si vas a usar el método directo, pero debes asegurarte de que el sustrato esté húmedo pero no encharcado, utilizando una mezcla de tierra de jardín, compost y perlitas para garantizar la aireación y el drenaje adecuados. Coloca el hueso con el lado plano hacia arriba en un maceto profundo o directamente en el suelo si el clima lo permite, cubriéndolo con una capa fina de sustrato de aproximadamente uno o dos centímetros. La temperatura del suelo debe mantenerse entre 20 y 30 grados centígrados para activar las enzimas necesarias para la germinación, que puede tardar entre dos y ocho semanas. Durante este periodo, es vital mantener la humedad constante sin saturar la tierra, ya que el exceso de agua provocará la pudrición del hueso antes de que el brote tenga oportunidad de emerger. La luz solar directa no es necesaria en las primeras etapas, pero un lugar cálido y protegido del viento favorecerá el proceso inicial de desarrollo radicular.
El método del tallo o gemelo ofrece una alternativa más rápida y fiable para quienes desean ver resultados en menos tiempo. Consiste en extraer la pulpa fibrosa del centro del hueso, que contiene la semilla propiamente dicha, utilizando una cuchara pequeña para no dañar la estructura interna. Una vez expuesto el tallo verde, se introduce directamente en agua tibia o en un vaso con algodón húmedo durante varios días hasta que aparezcan las primeras raíces blancas de uno a dos centímetros de longitud. Cuando estas raíces se desarrollan, se trasplanta el tallo en tierra húmeda con cuidado extremo para no romper las raíces frágiles. Este método elimina la barrera de la cáscara dura del hueso, reduciendo significativamente el tiempo de espera y evitando posibles infecciones fúngicas asociadas a la descomposición de la pulpa residual. Es importante regar moderadamente tras el trasplante y proporcionar un soporte ligero si el tallo se inclina, ya que las primeras hojas serán pequeñas y delicadas antes de que la planta comience a establecer su sistema de raíces principal en el suelo.
Ya que es un tema muy concreto y la viabilidad de la germinación depende mucho de la frescura del fruto, te recomiendo que busques una respuesta mas actualizada.