Cómo sembrar garbanzos: Guía definitiva
La siembra de garbanzos es una actividad gratificante para cualquier huerto urbano o campo, ya que esta leguminosa no solo es nutritiva sino que además mejora la calidad del suelo gracias a su capacidad de fijar nitrógeno. Antes de comenzar, es fundamental preparar adecuadamente el terreno, ya que los garbanzos prefieren un suelo bien drenado, ligero y con una buena estructura para permitir que sus raíces se desarrollen sin obstaculizaciones. El pH ideal del suelo debe estar ligeramente alcalino, entre 6 y 7,5, por lo que si tu tierra tiende a ser ácida, es recomendable encalarla con unos meses de antelación para lograr los niveles óptimos. Además, el abono orgánico es clave; se recomienda incorporar compost maduro o estiércol bien curado en el surco de siembra para aportar los nutrientes necesarios durante todo el ciclo de crecimiento, evitando así la necesidad de fertilizantes químicos que podrían dañar las raíces y reducir la capacidad de la planta para fijar el nitrógeno atmosférico.
“La distancia de siembra recomendada es de 10 cm entre semillas y 50 cm entre filas.”
Dato clave