Guía completa para sembrar esquejes de buganvilla con éxito
El cultivo de buganvillas por esqueje es una de las técnicas de propagación vegetativa más populares y exitosas en el mundo hortícola, debido a la gran capacidad de esta planta para generar raíces adventicias de forma rápida y eficiente. Para comenzar con buen pie, es fundamental seleccionar los sarmientos maduros pero no leñosos, idealmente de entre tres y seis meses de edad, ya que los muy tiernos se deshidratan con facilidad y los demasiado viejos tardan mucho más en responder. La longitud óptima de cada esquejo debe rondar los 15 a 20 centímetros, cortando siempre de forma oblicua justo debajo de un nudo, ya que es en esta zona donde se concentran las yemas y la mayor cantidad de auxinas naturales que favorecen la emisión de raíces. Antes de realizar la siembra, se recomienda sumergir la base del corte en hormonas de enraizamiento a base de ácido indolbutírico, lo cual acelera el proceso y reduce la tasa de mortalidad. El sustrato debe ser ligero, aireado y con excelente drenaje, una mezcla clásica y efectiva es de partes iguales de perlita y fibra de coco o vermiculita, evitando el uso de tierra de jardín pura que puede compactarse y favorecer la pudrición basal. La profundidad de siembra debe ser mínima, apenas enterrando la parte inferior del esquejo para que las yemas inferiores queden a ras de la superficie o ligeramente por encima, permitiendo que los nutrientes y el oxígeno lleguen con facilidad a los puntos de emisión radicular.
“Temperatura ideal de enraizamiento entre 20 y 25 grados”
Dato clave