Cómo sembrar espinacas: todo lo que necesitas saber
La espinaca, Spinacia oleracea, es una hortaliza de hoja anual de la familia de las amarantáceas (antes quenopodiáceas), emparentada con la acelga y la remolacha. Originaria de Irán, se extendió por Europa hace siglos gracias a su adaptación a climas variados, su versatilidad en la cocina y sus beneficios nutricionales. Sus hojas forman una roseta característica, y es justo antes de florar cuando están más tiernas y sabrosas.
Se la considera un superalimento por su riqueza en hierro, calcio, magnesio, potasio, fósforo, zinc, cobre, yodo, manganeso, fibra, folatos y vitaminas A, C, B1, B2, PP y K. Conviene saber, eso sí, que la fama extraordinaria de su contenido en hierro se debe a un viejo error de laboratorio: unos químicos anotaron mal la cifra y las agencias publicitarias la amplificaron durante décadas.
La espinaca es una planta de clima fresco y días cortos. Su temperatura óptima de cultivo está entre 10 y 20 °C, y la semilla germina con el suelo entre 5 y 20 °C. Ya formada, resiste heladas de entre -5 y -8 °C, y la mayoría de variedades aguantan bien el frío. El problema llega con el calor: por encima de 12-14 horas de luz la planta sube a flor, deja de producir hojas y estas se vuelven amargas. Por eso, sembrar en temporadas de días cortos es la clave.
En exposición, necesita sol en otoño e invierno, y prefiere semisombra ligera en primavera avanzada y verano en climas cálidos como el mediterráneo. Convierte 6 a 8 horas de luz suave al día, tolera bien la semisombra y agradece ambientes húmedos: la sequía endurece las hojas, adelanta el espigado y amarga el sabor.
Calendario de siembra por zona:
| Zona | Siembra |
|---|---|
| Litoral mediterráneo | Septiembre a febrero (preferible octubre y noviembre) |
| Sureste semiárido | Octubre a enero |
| Interior cálido sur | Octubre a diciembre y en febrero |
| Meseta | Finales de agosto a octubre y febrero a marzo |
| Meseta fría | Agosto a principios de septiembre y marzo a abril |
| Valle del Ebro | Septiembre a octubre y febrero a marzo |
| Costa atlántica | Agosto a octubre y febrero a abril |
| Interior atlántico | Agosto a septiembre y marzo a abril |
| Canarias | Octubre a febrero |
La cosecha se prolonga de octubre a mayo según la zona. Las variedades de otoño se siembran a finales de verano (agosto-septiembre), y las de primavera entre febrero y marzo. Sembrando a principios del otoño puedes cosechar hasta la primavera, y con buen riego en primavera alargas la cosecha hasta pasado el verano.
El suelo ideal es fértil, mullido, rico en materia orgánica y humus, con buena retención de humedad, textura suelta y bien drenada. El pH recomendado oscila entre 6,5 y 7,5 (algunos autores lo sitúan entre 6 y 6,7). En suelos ácidos con pH inferior a 6 la planta crece mal y amarillea, así que conviene encalar con antelación. Los suelos compactos se enmiendan con compost maduro, fibra de coco o perlita, y se aflojan con un tenedor de jardín antes de sembrar. Limpia la zona de malezas y piedras, y trabaja la tierra para soltarla y airearla.
El abonado se basa en materia orgánica bien descompuesta: 2-3 kg/m² de compost maduro antes de sembrar, humus de lombriz entre líneas a mitad del ciclo en suelos pobres. No tolera el estiércol poco descompuesto ni el fresco. Evita excesos de nitrógeno, que producen hojas blandas, atraen pulgón y mildiu, y favorecen la acumulación de nitratos, sobre todo en invierno con poca luz. Si la tierra está muy baja de nutrientes, abona casi un mes antes de sembrar. Los abonos foliares con purín de consuelda o ortiga y el té de compost dan muy buenos resultados. Durante el ciclo puedes aplicar abonos líquidos ecológicos diluidos cada dos semanas.
La siembra se hace directamente en el huerto, que da mejores resultados. El trasplante desde alveolos es posible, pero la raíz pivotante lo tolera regular y el estrés acelera el espigado. Antes de sembrar, remoja la semilla durante 12-24 horas: es dura y así germina antes y de forma más uniforme. Las semillas que flotan en el agua descártalas, suelen ser poco viables.
Pasos de siembra:
- Abre surcos de 1 a 2 cm de profundidad (algunas guías indican 1,5-2 cm), separados entre 25 y 30 cm.
- Siembra a chorrillo ralo, una semilla cada 2-3 cm, o deposita dos o tres semillas por punto. En macetas haz agujeros con varias semillas y tras la emergencia deja solo la plántula más vigorosa.
- Cubre la semilla con tierra, aprieta ligeramente la superficie y riega con suavidad.
- Con el suelo a 10-20 °C la nascencia llega en 7-14 días; con frío puede tardar hasta tres semanas.
“Riego al pie y por la mañana, sin mojar hojas: previene mildiu y pudrición radicular”
Dato clave