Guía definitiva para sembrar durazno en casa desde la semilla
Sembrar un durazno en casa es un proyecto gratificante que permite disfrutar de fruta fresca cultivada directamente en tu patio o balcón. Antes de comenzar, es fundamental seleccionar el lugar adecuado, ya que el durazno requiere pleno sol durante al menos seis horas diarias para florecer y producir frutos de calidad. El suelo debe ser bien drenado, con un pH entre 6 y 7, evitando zonas con encharcamiento que pudran las raíces. Si tienes espacio limitado, considera usar una maceta grande de al menos 50 litros con mezcla de tierra vegetal, perlita y compost para asegurar la aireación necesaria. La selección de la semilla también es crítica; utiliza semillas de duraznos frescos, extrayéndolas con cuidado, lavándolas y dejándolas secar completamente antes de iniciar el proceso de estratificación, que consiste en exponerlas al frío durante 60 a 90 días para romper su latencia natural.
“La germinación y desarrollo completo pueden tardar entre 3 y 5 años hasta la primera cosecha.”
Dato clave