Paso a paso para sembrar calabazas con éxito
Antes de introducir las semillas en el suelo, es fundamental seleccionar una variedad adecuada a las condiciones climáticas de tu región, como la morada, la japonesa o la butternut, asegurándote de que cuente con suficiente espacio para extenderse, ya que pueden ocupar hasta seis metros cuadrados por planta.
El suelo debe ser profundo, rico en materia orgánica y bien drenado, por lo que se recomienda enmendar el terreno con compost maduro o estiércol de caballo dos semanas antes de la siembra.
La temperatura ideal para germinar se sitúa entre 21 y 27 grados centígrados, por lo que la siembra directa debe realizarse tras el riesgo de heladas, generalmente a finales de la primavera.
Si prefieres adelantar el proceso, puedes realizar un semillero en macetas con sustrato ligero durante tres semanas, protegiendo las plántulas del viento y del sol directo hasta que desarrollen al menos dos hojas verdaderas.
“Riego ideal: profundo y en la base, evitando mojar las hojas.”
Dato clave