Cómo plantar vid: guía práctica paso a paso
La vid es uno de los cultivos más adaptables que existen. Crece desde el nivel del mar hasta la montaña, en secano o en regadío, en climas cálidos y frescos. Su distribución abarca zonas tropicales, semi desérticas y también regiones muy frías, lo que la hace apta para prácticamente cualquier rincón de un jardín o parcela.
El rango ideal de cultivo se sitúa hasta los 850 metros de altitud, aunque soporta cotas de hasta 1.300 metros. En esas cotas altas conviene elegir variedades de ciclo corto que maduren antes de los fríos. En cuanto al agua, la vid soporta muy bien la sequía: con 350 a 500 mm de precipitación anual cubre sus necesidades, y con riego de apoyo puede cultivarse en cualquier zona. La temperatura es clave a partir del envero, el momento en que el racimo cambia de color: necesita superar los 18 ºC para una maduración adecuada.
Preparar el suelo es una labor esencial que se realiza solo la primera vez en un viñedo, y es crucial para la salud de las plantas. Favorece su longevidad, la resistencia a la sequía, a las plagas y, en consecuencia, la producción. Los pasos son:
- Limpiar el suelo de hierbas y retirar las piedras acumuladas.
- Descompactar la tierra con un laboreo profundo de entre 40 y 80 centímetros, que abra el perfil del suelo y permita que el sistema radicular se explore con libertad en los primeros años.
- Planificar dónde y cuántas plantas se van a colocar, marcando con tutores los emplazamientos definitivos de cada cepa y dejando el espacio necesario entre plantas.
La época ideal de plantación es cuando la planta está en parada vegetativa, es decir, desde que cae la hoja hasta que empieza a brotar. La vid es de hoja caduca con una parada invernal; en ese momento el flujo de savia es prácticamente nulo. En el hemisferio norte la ventana va de diciembre a bien entrada la primavera, y la mayoría de las plantaciones se hacen entre diciembre y mayo.
El motivo fisiológico es sencillo: una vid a raíz desnuda no tiene hojas que mantener. Puesta en tierra en invierno, las raíces se asientan con la humedad del suelo y, cuando la temperatura media supera unos 10 ºC, la planta brota ya instalada. Si se planta con las yemas abiertas, la planta tiene que alimentar brotes sin raíces activas, se retrasa o se seca.
El calendario orientativo por zonas de España es el siguiente:
| Zona | Época de plantación |
|---|---|
| Sureste semiárido, sur interior y Canarias | Diciembre a febrero |
| Litoral mediterráneo | Enero a marzo |
| Meseta, valle del Ebro y costa atlántica | Febrero a abril |
| Meseta fría y valles del interior norte | Marzo y abril |
| Plantas en maceta (costa) | Abril a junio, con riego regular |
En regiones cálidas las plantaciones tienden a realizarse a principios del invierno, porque las temperaturas invernales son más suaves y permiten que las plantas se establezcan antes de la temporada de crecimiento. En secanos con escasa disponibilidad de agua, las plantaciones tempranas son especialmente ventajosas por ese mismo motivo. Hoy en día la mayoría de las plantaciones se hacen con riego por goteo, lo que reduce la dependencia de las precipitaciones invernales y flexibiliza la época.
“La vid a raíz desnuda aguanta heladas fuertes en reposo, pero los brotes nuevos se hielan a -1 o -2 ºC. Por eso se planta en invierno, nunca con las yemas abiertas.”
Dato clave