Cómo plantar romero: métodos, época ideal y cuidados esenciales
El romero (Rosmarinus officinalis, hoy también clasificado como Salvia rosmarinus) es una planta aromática perenne nacida en la cuenca mediterránea que puede superar los 2 metros de altura si las condiciones acompañan. Su aroma intenso, sus propiedades medicinales y su valor ornamental lo convierten en un arbusto muy agradecido tanto en jardín como en balcón. Además, atrae abejas y polinizadores beneficiosos, y funciona como repelente natural frente a plagas como la mosca de la zanahoria.
¿Cuándo plantarlo? En climas templados se puede trabajar todo el año, pero los momentos más cómodos son la primavera y el principio del otoño, cuando las heladas ya han pasado y el estrés para la planta es mínimo. Si vas a sembrar semillas, procura que la temperatura ambiente se mantenga entre 18 y 22 °C. Los esquejes, en cambio, se aprovechan tras la floración, usando los brotes nuevos que garantizan una adaptación rápida. Ten en cuenta que el primer año es el más sensible al frío: en zonas frías conviene iniciar en interior y trasladar al exterior cuando el clima sea amable.
Plantar en maceta, paso a paso:
- Elige un recipiente de al menos 30 cm de profundidad con agujeros de drenaje. El barro es ideal porque regula mejor la humedad y la aireación.
- Coloca una capa de grava o piedras pequeñas en el fondo para evacuar el agua sobrante.
- Rellena con sustrato ligero, poroso y pedregoso: tierra universal mezclada con perlita o arena gruesa funciona muy bien.
- Abre un hueco, coloca el plantón sin enterrar demasiado el tallo, rellena los laterales y compacta ligeramente.
- Riega de inmediato sin encharcar. Los riegos siguientes deben ser espaciados, ajustando la frecuencia a la temperatura y la sequedad del ambiente.
- Gira la maceta de vez en cuando para que la planta crezca simétrica.
Siembra con semillas en semillero: basta un recipiente de unos 15 cm de profundidad. Mezcla dos partes de turba con una parte de humus de lombriz, un fertilizante orgánico natural muy nutritivo. Deja las semillas toda la noche a remojo y siémbralas a la mañana siguiente, a unos 2 cm de profundidad, sin enterrarlas en exceso. La maceta debe quedar en zona bien iluminada, con luz indirecta brillante, evitando el sol directo. Mantén una humedad constante y en unos 20 días (entre 15 y 30 según las condiciones) deberían asomar las primeras plantitas. Si cultivas en interior, puedes sembrar en bandejas al menos 10 semanas antes de la última helada.
Multiplicación por esquejes: es el método más rápido y fiable, porque la nueva planta replica las características exactas de la madre. Corta un brote joven, sin flores, de 10 a 15 cm, preferiblemente de una rama semileñosa con un par de temporadas de vida, temprano en la mañana y con herramienta afilada y desinfectada. Retira las hojas de los 5-6 cm inferiores para que no se pudran al contacto con el sustrato. Puedes sumergir la base en hormona de enraizamiento, o en remedios naturales como lentejas o café, durante toda la noche; al día siguiente se sustituye por agua sola. Entierra el esqueje a la profundidad de las hojas retiradas en una mezcla de sustrato y arena gruesa, con las raíces apuntando hacia abajo, en un ambiente cálido, luminoso y húmedo. En unos 15 días empiezan a aparecer raíces, y cuando estén desarrolladas se trasplanta a su ubicación definitiva.
“Los esquejes de 10-15 cm arraigan en unos 15 días: es el método más rápido y fiable para multiplicar romero en casa.”
Dato clave