Cómo plantar puerros: todo lo que necesitas saber para un cultivo exitoso
El puerro, Allium porrum, pertenece a la familia de las aliáceas, emparentado de cerca con la cebolla y el ajo. Es una planta herbácea bienal que cultivamos como anual, y lo que comemos no es un bulbo como el de la cebolla, sino un tallo formado por vainas de hojas apretadas en un cilindro blanquecino. Su raíz fibrosa y penetrante, además, ayuda a airear y mejorar la estructura del suelo. Es una hortaliza rústica, que aguanta climas variados y tiene unas propiedades nutricionales excelentes, por eso se cultiva tanto en huertos profesionales como en balcones urbanos.
A diferencia de la cebolla, el puerro tiene un sabor más suave, dulce y menos picante. La parte comestible es ese tallo de hojas fuertemente apretadas, y el objetivo del cultivo es maximizar la longitud de la parte blanca, que es la más tierna. El ciclo completo dura entre 5 y 7 meses desde la siembra hasta la cosecha, y lo interesante es que tolera heladas ligeras e incluso fuertes, así que es una de las pocas hortalizas que se arranca en pleno invierno.
Existen dos grandes grupos de variedades, y elegir bien es el primer paso del cultivo:
| Tipo | Características | Variedades destacadas |
|---|---|---|
| Verano y otoño | Fuste largo y fino, sabor delicado, crecen rápido, aguantan peor el frío | Largo de Mézières, Jolant, Tivoli, Columbus |
| Invierno | Fuste grueso, hojas oscuras, resistentes a heladas, cosecha durante meses | Monstruoso de Carentan, Gigante de invierno, Azul de Solaise, Musselburgh |
| Semilargos | Hojas anchas y oscuras, equilibrio entre ambos | Electra |
La planificación de la siembra depende mucho del clima de tu zona. En términos generales, el momento ideal para sembrar es a finales de verano o a finales de invierno, y el trasplante al sitio definitivo se hace a principios de primavera o a mediados de otoño.
| Zona | Siembra | Trasplante | Cosecha |
|---|---|---|---|
| Litoral mediterráneo | Enero-abril y agosto-septiembre | Según época | Variable |
| Meseta (Madrid, Toledo) | Febrero-abril (protegido en feb.) | Mayo-julio | Octubre-marzo |
| Meseta fría (Soria, Burgos) | Marzo-abril | Junio-julio | Invierno |
| Costa atlántica (Asturias, Pontevedra) | Febrero-abril y agosto-septiembre | Según época | Variable |
| Canarias | Septiembre-enero | Según época | Variable |
En el sur y sureste conviene evitar tener puerros pequeños en pleno verano, que es cuando más sufren. En el norte y el interior, la siembra de primavera para cosechar en invierno es la principal estrategia. En Canarias, por ejemplo, el puerro se siembra cuando la mayor parte de España lo está cosechando, una ventaja enorme para quien cultiva en las islas.
El método más recomendado es el semillero, porque da mayor control sobre las plantas y produce plantones más fuertes. Se prepara una bandeja honda, alveolos grandes o un trozo de tierra muy mullida, sin hierbas, con sustrato fértil y ligero. Se siembra en líneas o a voleo a 1-2 cm de profundidad, dejando 1-2 cm entre semillas en bandeja, o 3-4 semillas por alveolo. Se cubre con una capa fina de tierra y se mantiene húmeda hasta la nascencia, que tarda entre 10 y 20 días con suelo templado. La temperatura óptima de germinación está entre 15 y 20 °C, aunque germina desde unos 7 °C. Con frío tarda bastante más. Un detalle importante: escarda con mucho cuidado, porque las plántulas de puerro parecen hierba y crecen despacio, y las adventicias las ahogan con facilidad.
El momento del trasplante es la clave de todo el cultivo, porque de él depende cuánta parte blanca obtendrás. Los plantones están listos cuando alcanzan el grosor de un lápiz y unos 15-20 cm de altura, lo que suele ocurrir a los 2-3 meses de la siembra. Si el plantón se pasa mucho de tamaño, el trasplante cuesta más y puede provocar que el puerro se espigue al pasar periodos largos de frío. Si se trasplanta demasiado fino, el puerro queda delgado. Se riega el semillero el día antes y se sacan los plantones con una horca o paleta, sin tirar de las hojas. Es costumbre recortar las raíces a 2-3 cm y un tercio de las hojas, lo que reduce la pérdida de agua y facilita el manejo. El despuntado de los tallos da más fuerza a la planta, aunque no es obligatorio si riegas bien los primeros días.
El trasplante se realiza abriendo hoyos de 10-15 cm de profundidad con un plantador o un palo grueso, separados 10-15 cm entre plantas (hasta 20 cm), en líneas separadas 30-40 cm. Se deja caer cada plantón en el hoyo de modo que asomen solo las hojas, y se riega llenando el hoyo de agua sin rellenarlo de tierra. El agua arrastra la tierra justa para cubrir las raíces, y el resto del hoyo se va cerrando con los riegos. Otra forma equivalente es plantar en el fondo de un surco o zanja de unos 15 cm e ir rellenándolo poco a poco a medida que crecen. El resultado es el mismo: el tallo crece a oscuras y blanquea.
“El puerro tolera heladas fuertes y se cosecha en pleno invierno: es una de las pocas hortalizas que llenan la mesa de diciembre a marzo sin invernadero.”
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