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como plantar pimientos verdes, Semillero de pimientos en bandeja con manta térmica junto a una ventana soleada
naturaleza ·#1184 ·Lectura 12 min. · Redactor: Marta Garcia

¿Como plantar pimientos verdes?

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El semillero necesita 25-30 °C de calor de fondo: por debajo de 18 °C las semillas pueden tardar semanas o no germinar nunca.

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Cómo plantar pimientos verdes en casa: guía práctica y completa

El pimiento verde es una de las plantas más agradecidas que puedes tener en un huerto doméstico. Pertenece a la familia de las solanáceas, la misma del tomate, la berenjena y la patata, y su ciclo completo abarca entre 8 y 10 semanas de semillero más 60 a 80 días desde el trasplante hasta la primera cosecha. Es una planta de clima cálido que responde bien con cuidados básicos y algo de paciencia, ofreciendo producciones abundantes durante varios meses seguidos.


Ahora bien, no es un cultivo indulgente: con frío se detiene por completo, con calor extremo tira las flores y con riegos irregulares estropea los frutos. Por eso conviene conocer bien cada fase antes de poner la primera semilla en tierra. El secreto está en acertar con el semillero, el momento del trasplante, la distancia entre plantas y, sobre todo, el riego durante las primeras fases.


¿Cuándo sembrar? La mejor época arranca a finales de febrero y primeros de marzo, siempre que puedas proteger el semillero en invernadero, túnel o con manta térmica. En esas fechas las temperaturas mínimas empiezan a permitir una germinación favorable. Si vives en el litoral mediterráneo o en el sureste semiárido, puedes adelantar la siembra a enero e incluso diciembre. En cambio, en la meseta fría conviene esperar a marzo. El semillero necesita calor de fondo, entre 25 y 30 °C, y se realiza unas 8 a 10 semanas antes del trasplante definitivo.


Para preparar el semillero, un sustrato ligero funciona mejor que la tierra del huerto. Una mezcla de aproximadamente 70 % de turba y 30 % de humus de lombriz es una opción fiable, o directamente un sustrato para semilleros sin abono fuerte. Siembras dos semillas por alveolo de 4-5 cm, a apenas 0,5-1 cm de profundidad, y las cubres con vermiculita o perlita para mantener una humedad uniforme. Aprietas un poco la superficie, riegas con pulverizador y sitúas el semillero en un lugar cálido de la casa o bajo manta térmica. Con 25-30 °C las semillas nacen en 8 a 15 días; por debajo de 18 °C pueden tardar semanas enteras o sencillamente no llegar a germinar.


En cuanto las plántulas asoman, la luz pasa a ser imprescindible. Una semilla que germina y se queda sin luz se ahíla, desarrollando un tallo largo, pálido y débil que arruina su calidad. Llévalas a una ventana muy luminosa o a un invernadero. Después, cuando la planta tenga 2-4 hojas verdaderas, repicas a macetas de 8-10 cm dejando la más vigorosa de cada alveolo. El endurecimiento del plantón dura 7-10 días: lo sacas al exterior unas horas al día e incrementas el tiempo poco a poco.


El plantón está listo para trasplantar cuando alcanza 6-8 hojas y unos 15-20 cm de altura, con tallo firme, color verde sano y raíces suficientes pero no apelmazadas. El trasplante al exterior se hace cuando ya no hay riesgo de heladas y las noches son suaves, entre finales de marzo en el sureste y junio en las mesetas frías. Un pimiento plantado en tierra fría se queda parado semanas y luego produce menos que uno plantado quince días más tarde: suele compensar más esperar una semana extra que precipitar el trasplante.


El hoyo del trasplante debe ser lo suficientemente profundo para el cepellón. Colocas la planta con cuidado, sin romper raíces, a la misma altura que estaba en la maceta o apenas 1-2 cm más honda. Cubres con tierra, presionas suavemente alrededor y riegas de inmediato para asentar el suelo. Evita las horas de sol fuerte y vigila el riego los primeros días.


El marco de plantación influye directamente en la ventilación, la luz y la competencia entre plantas. En exterior se dejan unos 40-50 cm entre plantas y 70-80 cm entre líneas, reduciendo a 30-35 cm en los pimientos de Padrón. En invernadero se trabaja con 1,40-1,50 m entre surcos y 35-40 cm entre plantas, preferentemente una hilera por surco. Esta separación facilita regar, revisar frutos, entutorar y cosechar, y reduce la aparición de enfermedades.


El suelo ideal es profundo, suelto, fértil, bien drenado y rico en materia orgánica, con un pH entre 6 y 7. Los franco arenosos y los franco arcillosos dan el equilibrio perfecto. Antes de plantar remueves la tierra para airearla, retiras piedras y restos de raíces e incorporas 3-4 kg/m² de compost maduro o estiércol muy descompuesto. Un terreno compacto o con exceso de humedad afecta negativamente al desarrollo; si se encharca tras el riego, conviene corregirlo antes de plantar o valorar un bancal elevado. El pimiento es moderadamente sensible a la salinidad, algo a vigilar en zonas con agua dura o salobre.


El riego es una de las grandes claves. El pimiento tiene raíces poco profundas y no soporta ni la sequía ni el encharcamiento. Lo ideal es el riego por goteo, que aporta agua directamente y facilita la fertirrigación. Tras el trasplante riegas cada 2-3 días hasta que la planta arraigue. En pleno verano, en el sur y el litoral, a diario o en días alternos en suelos arenosos; cada 2-3 días en suelos francos con acolchado. Riegas cuando la tierra empieza a secarse en superficie, por la mañana o al atardecer, manteniendo regularidad sobre todo en floración y engorde de frutos.


“Trasplantar demasiado pronto es el error más común: un pimiento en tierra fría se paraliza semanas y produce menos que uno plantado 15 días después.”

Dato clave
como plantar pimientos verdes, Pimiento verde maduro en tutor con acolchado de paja y riego por goteo
Imagen

Pimiento verde maduro en tutor con acolchado de paja y riego por goteo

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De la semilla a la cosecha: todo lo que necesitas saber

Los riegos irregulares provocan podredumbre apical, una mancha oscura y hundida en la punta del fruto causada por falta de calcio. El encharcamiento, en cambio, favorece la tristeza o seca del pimiento, un hongo del suelo que pudre el cuello de la planta. En la fase de fruto pesan especialmente el potasio y el calcio; con temperaturas altas hay que vigilar este último para evitar la necrosis apical. En maceta la estabilidad del agua cuesta más, así que conviene revisar el sustrato con más frecuencia.


El abonado debe ser equilibrado. Aportas compost antes del trasplante y, durante el crecimiento, abonos orgánicos suaves como humus de lombriz o ácidos húmicos y fúlvicos vía riego, con aplicaciones foliares centradas en el potasio para el cuajado y engorde. Un fertilizante NPK 10-10-10 puede aplicarse desde que aparecen las primeras flores, cada cuatro a seis semanas. No abuses: el exceso de nitrógeno da plantas muy frondosas, con mucha hoja, que florecen poco, producen frutos más lentos y atraen pulgón.


El entutorado es muy recomendable porque el peso de los frutos puede doblar ramas o incluso el tallo principal, y las ramas cargadas se parten con facilidad. Coloca una caña o estaca de 1 m junto a cada planta, o dos cuerdas a lo largo de la línea con tutores cada 3-4 metros, sujetando con cuerda suave sin apretar. La poda comienza cuando la pimentera alcanza unos 30-40 cm: eliminas brotes y hojas viejas por debajo de la primera horca para formar bien la planta, y retiras las hojas que tocan el suelo o amarillean para mejorar la ventilación.


La primera flor, llamada flor de la cruz, sale en la primera bifurcación del tallo. Si la planta es pequeña o se trasplantó débil, quítala para que gaste energía en crecer. Son útiles las escardas frecuentes de las primeras semanas, un ligero aporcado para dar estabilidad y el acolchado con paja o restos de siega cuando el suelo ya está caliente: conserva la humedad, reduce malas hierbas y limita los cambios bruscos de temperatura.


Para cuajar bien, el pimiento necesita temperaturas agradables sin frío nocturno fuerte ni calor excesivo, riego estable, buena luz diaria y nutrición equilibrada. Con máximas por encima de 32-35 °C las flores caen y los frutos expuestos se queman; una malla de sombreo ligera en las horas centrales, un acolchado bien ajustado y un marco que deje que las hojas se cubran entre sí ayudan bastante. Por debajo de 12-13 °C en las noches los frutos salen deformes y con pocas semillas. Si la planta pierde muchas flores, revisa primero temperatura, regularidad del riego y estrés general antes de abonar más sin motivo.


Entre las plagas más habituales:

  • Pulgón: colonias en brotes y envés, hojas rizadas y pegajosas. Controlable con agua a presión, jabón potásico y favoreciendo mariquitas y crisopas.
  • Trips: punteado plateado. Se controlan con trampas adhesivas azules. Son importantes porque contagian el virus del bronceado del tomate, que no tiene cura.
  • Araña roja: hojas punteadas de amarillo y finas telarañas en el envés, favorecida por tiempo seco y caluroso. Se previene humedeciendo el ambiente y se trata con azufre o acaricidas autorizados.
  • Mosca blanca: nubes de mosquitas al mover la planta. Trampas amarillas y jabón potásico.
  • Orugas: frutos perforados. Retirada manual y Bacillus thuringiensis.

También se usan jabón insecticida o aerosoles de aceite de neem contra los ácaros.


Entre las enfermedades destacan el oídio (manchas amarillas en el haz, polvo blanco en el envés, prospera en condiciones más frías y húmedas, se combate con azufre, eliminación de hojas afectadas, buena ventilación y riego en la base), la podredumbre gris o Botrytis cinerea, y la tristeza o seca del pimiento por Phytophthora capsici, que marchita la planta de golpe con el cuello oscuro y podrido. Se previene no encharcando, rotando cultivos y retirando las plantas muertas. La observación frecuente, especialmente del envés en climas secos, permite detectar los primeros síntomas y actuar a tiempo.


La cosecha en verde se hace cuando el fruto alcanza su tamaño, la piel brilla y está firme al apretarlo. Desde el trasplante hasta las primeras cosechas pasan unos 70-80 días, y los primeros pimientos llegan entre junio-julio y octubre-noviembre según la zona. Cosechar en verde estimula a la planta a cuajar más flores; para obtener pimientos rojos hay que dejarlos 3-4 semanas más, ganando dulzor y vitamina C, aunque la planta produce menos frutos en total. Los de Padrón se recogen cuando miden 3-5 cm: cuanto más grandes y más calor y sed pasen, más probabilidades hay de que piquen.


La recolección se hace cortando el fruto con tijeras, podadoras limpias y afiladas o un cuchillo, dejando un trozo de pedúnculo, sin tirar del fruto para no partir la rama. En la nevera aguantan una o dos semanas; para el invierno se pueden asar, pelar y congelar en porciones, o secar las ñoras y los choriceros en ristras ventiladas y a la sombra.


En maceta, los pimientos de fruto pequeño y mediano van bien en recipientes de 15-20 litros, con buen drenaje, sustrato rico, aireado y nutritivo, a pleno sol y con tutor. En verano hay que regar a diario y abonar cada 3-4 semanas. Cuanto mayor sea el volumen de sustrato, más estable será la humedad.


Para elegir variedad según uso:

UsoVariedades recomendadas
FreírPadrón, Gernika, Italiano
Asar y rellenarLamuyo, California Wonder, Morrón de conserva, Del Bierzo, Najerano
Asar y conservarDel piquillo
SecarÑora, Choricero (dejan madurar en rojo)

Los tipos grandes de carne gruesa necesitan más calor y tiempo para madurar; en zonas de verano corto rinden mejor los de fruto pequeño y mediano que se cosechan en verde. Como buenos vecinos funcionan albahaca, cebolla, zanahoria y lechugas entre líneas. Conviene rotar: no plantar donde hubo tomates, berenjenas o patatas en los 3-4 años anteriores; un cultivo de leguminosas o un abono verde de invierno es buen precedente. Las plantas se retiran cuando las noches bajan de 10 °C de forma continuada, cosechando todos los frutos antes de la primera helada.


Conclusión:

¿como plantar pimientos verdes?

Cultivar pimientos verdes es un acto sencillo que recompensa con generosidad si respetas su ritmo biológico: calor para germinar, luz para crecer, regularidad para fructificar y paciencia para cosechar. Si aciertas con esas cuatro cosas, el huerto te devuelve pimientos firmes y brillantes durante meses, desde junio hasta bien entrado el otoño, sin apenas complicaciones.

Fuentes: 1º Garvillo.com, 2º Elblogdelcampo.com, 3º Verduravital.es, 4º Huertoiberico.com
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Redacción: Marta Garcia · Actualizado en: 23/10/2026
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