Cómo plantar laurel: todo lo que necesitas saber para cultivar tu propio Laurus nobilis
El laurel (Laurus nobilis) no es solo una planta aromática más. Es un arbusto perenne de la familia Lauráceas, originario del Mediterráneo, con hojas lanceoladas de entre 5 y 10 cm, coriáceas, de borde ondulado, que desprenden un aroma inconfundible al partirlas. Su tronco, liso y grisáceo, lo convierte en una planta reconocible al instante, y si dejas que crezca libre puede superar los 15 metros, aunque con poda regular se mantiene entre 2 y 4 metros. Es muy resistente a la sequía y a fríos moderados, y su temperatura ideal ronda los 15 a 30 grados.
Antes de poner manos a la tierra, conviene tener claro que bajo el nombre 'laurel' conviven plantas muy distintas. El laurel rosa (Nerium oleander) es tóxico en todas sus partes, el lauroceraso (Prunus laurocerasus), ese seto tan común de hojas brillantes y dentadas, también lo es, y el laurel de Indias (Ficus microcarpa) no tiene ningún uso culinario. Dentro del laurel auténtico sí hay variedades comestibles: 'Aurea' de hojas doradas, 'Undulata' de bordes ondulados y la forma angustifolia, más estrecha. En Canarias, el laurel de laurisilva (Laurus novocanariensis) es una especie completamente distinta.
Un dato poco conocido: el laurel es una especie dioica. Hay pies macho y pies hembra, y solo los hembra producen bayas negras en otoño, y solo si hay un macho cerca. Sus flores amarillentas aparecen a finales de invierno o primavera, florece una vez al año y tarda entre 5 y 10 años en dar sus primeros frutos. Vive más de 20 años sin problema, rebrotando con cada poda.
¿Cuándo plantarlo? Depende mucho del clima donde vivas:
- Litoral mediterráneo, sureste, sur interior y Canarias: de octubre a diciembre, también de febrero a marzo.
- Meseta y valle del Ebro: de marzo a abril; en otoño solo en rincones resguardados.
- Meseta fría y montaña: de abril a mayo, protegido del viento norte.
- Cornisa atlántica: de octubre a noviembre o de marzo a abril.
La plantación de otoño aprovecha las lluvias y llega al primer verano con raíces ya formadas. En zonas frías, mejor primavera: una planta recién puesta sufre muchísimo más con las heladas que una ya arraigada. La regla general es simple, primavera suave, ni frío intenso ni calor extremo.
Exposición y suelo: busca sol directo o semisombra, con 4 a 6 horas de luz al día. Evita el sol fuerte del verano que quema hojas, y también la sombra completa. El suelo debe drenar bien. Tolera calizos, pedregosos, arenosos, ácidos o neutros, siempre que tengan algo de materia orgánica. Lo único que realmente mata al laurel es el encharcamiento, que pudre las raíces. Nada de arcilla pesada que se queda empapada en invierno.
Plantar en jardín, paso a paso:
- Limpia el terreno, quita malas hierbas y humedécelo el día anterior.
- Abre un hoyo de 40 x 40 x 40 cm, o el doble del cepellón. Si la tierra es arcillosa, mezcla arena gruesa o grava, o planta sobre un pequeño montículo.
- Mezcla la tierra extraída con 2 a 3 kg de compost.
- Si viene de maceta, afloja las raíces para que no queden apelmazadas. Coloca la planta vertical, a ras de suelo, sin enterrar el cuello más de lo que estaba en la maceta.
- Rellena por los lados sin compactar demasiado.
- Forma un alcorque y da un riego de asiento de 10 a 15 litros.
- En zonas ventosas, pon un tutor el primer año.
- Cubre con una capa fina de humus o abono orgánico ligero.
Para seto: abre una zanja y planta cada 50 a 80 cm, con 4 a 6 ejemplares por metro. Si quieres máxima densidad, dos filas al tresbolillo. Para un ejemplar aislado deja 3 o 4 metros libres. En el huerto, colócalo en el lado norte como cortavientos, dejando un pasillo de un metro mínimo entre seto y bancales, porque sus raíces compiten por el agua con las hortalizas.
Multiplicación: los métodos van de más fácil a más lento. Los hijuelos son la vía más directa: brotes desde la base con raíces propias, que separas con una azada a final de invierno y plantas en maceta. También aparecen solos alrededor de un laurel maduro por caída de semillas. Los esquejes semileñosos de 10 a 12 cm, cortados a final del verano u otoño, se ponen en sustrato arenoso húmedo con hormonas de enraizamiento, y tardan meses en echar raíz, así que pon varios. Una variante casera: una rama de 15 a 50 cm, sin hojas abajo, corte diagonal bajo la última yema, canela en polvo o enraizante, y al agua hasta que salgan raíces blancas. La semilla, bayas de otoño sin pulpa, se remoja un día, se siembra a 3 cm, y la germinación tarda semanas o dos meses, lenta e irregular. El acodo, enterrando una rama baja sin despegarla, da raíces en un año.
“Cosecha a primera hora de la mañana, no más de un tercio de la planta, y usa la mitad de laurel fresco si sustituyes al seco.”
Dato clave