Cómo plantar guindillas: todo lo que necesitas saber para el cultivo
Las guindillas y los chiles, pertenecientes al género Capsicum, son ingredientes que trascienden la cocina. No solo aportan sabor y picor, también decoran terrazas y balcones con una paleta cromática que va del verde al rojo, pasando por naranjas, amarillos, blancos e incluso negros. Cultivarlos en casa es más sencillo de lo que parece, tanto en maceta como en huerto urbano.
La mayoría de guindillas pertenecen a la especie Capsicum annuum, aunque existen otras como Capsicum chinense, responsable de los chiles más ardientes del planeta. La oferta de semillas y planteles ha crecido enormemente, así que puedes elegir entre variedades suaves y auténticas bombas picantes.
Para orientarte en la elección, estas son las más populares:
- Piparra o guindilla vasca: sabor suave, se cosecha en verde con unos 8 cm. Picor entre 200 y 800 SHU.
- Jalapeño: planta compacta, muy productiva, estrella de la cocina mexicana. Entre 2.500 y 5.000 SHU.
- Campanilla: fruto en forma de campana, sabor afrutado. De 5.000 a 15.000 SHU.
- Cayena: plantas altas, frutos largos, muy usada en polvo. Entre 30.000 y 50.000 SHU.
- Habanero, Trinidad Scorpion, Carolina Reaper: los más picantes, superan el millón de unidades Scoville.
Antes de sembrar, necesitas un sustrato suelto, rico en materia orgánica, fresco y con buen drenaje. Los sustratos especiales para huerto urbano funcionan muy bien. Añade materia orgánica compostada para nutrir la tierra y retener humedad de forma equilibrada.
La siembra se inicia en semillero protegido, idealmente entre febrero y abril. Usa semillas frescas de calidad, de establecimientos especializados o extraídas de guindillas frescas del mercado. Muchos jardineros remojan las semillas entre 24 y 48 horas antes de sembrar, sobre todo las de piel dura o picor extremo, para acelerar la germinación.
Coloca varias semillas por alveolo o maceta pequeña, cubriéndolas a una profundidad de 1 a 4 centímetros. No presiones demasiado la superficie; el brote necesita aire para emerger sin complicaciones. Mantén el sustrato húmedo, nunca encharcado, y coloca el semillero cerca de una fuente de calor (un radiador, por ejemplo) o en un germinador. La temperatura debe rondar los 18°C a 32°C durante todo el proceso.
Las semillas tardan entre 2 y 5 semanas en germinar, aunque con buen riego los primeros brotes asoman en unos 15 o 20 días. Una vez que las plántulas emerjan, protégelas con agua jabonosa para evitar plagas iniciales.
“Maceta mínima: 27 cm diámetro × 22 cm altura (12 litros), con drenaje obligatorio”
Dato clave