Cómo plantar grama en esquejes paso a paso
Plantar grama mediante esquejes, conocidos también como estolones, es uno de los métodos de propagación vegetativa más eficaces que existen. A diferencia del césped convencional que se obtiene sembrando semillas, la grama es una gramínea que se reproduce fundamentalmente a través de estos tallos rastreros que se extienden por la superficie del suelo y enraízan en los nudos, formando plantas completamente nuevas. Este mecanismo hace que la grama sea una planta muy agresiva y expansiva, capaz de cubrir grandes superficies en poco tiempo y de volverse prácticamente invencible una vez establecida gracias a su potente sistema radicular y su red de estolones.
Los estolones son esos tallos horizontales que poseen nódulos o nudos con la capacidad de enraizar y generar una planta independiente. Se suelen vender por fanega, una medida equivalente aproximadamente a un metro cuadrado de tepes. Con este sistema se pueden instalar céspedes de Gramón, Bermuda, Ciempiés, Zoysia e incluso algunas gramas de climas fríos que solo se multiplican por estolones al no producir semillas viables.
Frente a la siembra tradicional, los esquejes de grama ofrecen ventajas prácticas muy concretas. Las aves no se los comen, algo habitual con las semillas recién sembradas. Suelen resultar menos costosos que los tepes o placas de césped, ya que con un metro cuadrado de tepe se obtienen esquejes suficientes para cubrir unos veinte metros cuadrados. También es posible conseguirlos de forma gratuita buscando zonas donde la grama esté plantada o semiabandonada y arrancando trozos largos de estolones de los bordes sobrecrecidos. Como inconveniente principal, los estolones son muy perecederos: no deben pedirse ni almacenarse con antelación, sino plantarse en cuanto se disponga de ellos.
Las especies más habituales para esta propagación son el Gramón o Hierba de San Agustín (Stenotaphrum secundatum) y la Bermuda (Cynodon dactylon). El Gramón forma un césped basto, ultrarresistente a la sequía, hongos, suelos pobres, salinidad y calor, muy usado en zonas costeras. La Bermuda produce un césped más fino con raíces que alcanzan los sesenta centímetros y solo crece a partir de los quince grados. Ambas son originarias de climas cálidos con heladas escasas.
La época ideal para plantar esquejes es primavera, verano y principios del otoño, cuando la planta necesita temperaturas cálidas para enraizar y extenderse con rapidez. En regiones de inviernos suaves, la plantación se concentra entre marzo y abril. La grama seca su parte aérea en invierno y se vuelve amarillenta o marrón, sin que la planta esté muerta: reverdece en primavera.
La preparación del terreno es un paso esencial. Se eliminan las malas hierbas mediante escarda manual o con un herbicida total como el glifosato, y se retiran piedras, palos y residuos. Si es necesario rellenar con tierra vegetal, se hace antes de plantar. Conviene instalar el sistema de riego, preferiblemente automático con programador, porque el riego constante es clave en las primeras semanas.
El suelo se labra con motocultor, mula mecánica o azada para mullirlo, airearlo y descompactarlo. Después se rastrillea la zona hasta dejarla lisa, rompiendo terrones gruesos y retirando piedras grandes. Se nivela el terreno procurando que la pendiente quede alejada de los edificios para evitar encharcamientos, y finalmente se compacta ligeramente la superficie.
Antes de plantar se aplica un abonado mineral de fondo, por ejemplo unos seis kilos y medio de fertilizante complejo 15-15-15 por cada cien metros cuadrados, que aporta nitrógeno, fósforo y potasio. También se puede usar un fertilizante específico para césped o un abono orgánico ligero. Si la zona tiene muchas malezas, se aplica herbicida porque los estolones son muy sensibles a la competencia durante las primeras semanas.
Para obtener los esquejes se selecciona una planta madre saludable y bien desarrollada, y se cortan con tijeras trozos de estolones que tengan dos, tres o cuatro nudos. Es fundamental elegir ramas sanas, ya que tienen la capacidad celular necesaria para generar raíces. En el método clásico de Gramón se corta el estolón en segmentos y se planta cada uno; en Bermuda se usa la técnica de 'dados', cortando cuadraditos de tres o cuatro centímetros de tepe separados unos veinte centímetros entre sí.
La plantación de esquejes de Gramón se hace introduciendo la mitad del esqueje en la tierra, tumbado, con una separación entre quince y treinta centímetros. Si se plantan a quince centímetros la superficie cerrará antes que a treinta o cuarenta. Se recogen esquejes con tres nudos y se plantan con una densidad de doce a quince unidades por metro cuadrado, abriendo un pequeño hoyo con azadilla e introduciendo el esqueje hasta el segundo nudo, dejando un nudo al descubierto y plantando inclinado para favorecer la reproducción por estolones.
“Con 1 m² de tepe obtienes esquejes para cubrir 20 m² de césped de grama.”
Dato clave