Cómo mejorar los gases en el embarazo de forma natural y segura
Los gases y la hinchazón abdominal son de quejas más frecuentes durante el embarazo, especialmente en el primer y tercer trimestre. Su causa principal es la progesterona, cuya producción aumenta drásticamente para mantener el útero, pero que también relaja la musculatura lisa del intestino, ralentizando el tránsito intestinal y favoreciendo la acumulación de gases.
La primera medida más importante es modificar la forma de comer. Se recomienda realizar 5 o 6 comidas pequeñas a lo largo del día en lugar de 2 o 3 copiosas. Masticar lentamente y con la boca cerrada reduce la ingesta de aire (aerofagia), uno de los principales causantes de flatulencias. Evitar hablar mientras se come, no beber por el pitillo y masticar chicle sin azúcar son hábitos que marcan la diferencia.
En cuanto a la elección de alimentos, conviene reducir temporalmente el consumo de: legumbres secas (garbanzos, lentejas, judías) si producen mucho malestar, crucíferas como coliflor, brócoli y col, bebidas con gas, chicles con sorbitol y endulzantes artificiales. Sin embargo, las legumbres son nutrientes esenciales, por lo que lo ideal es remojado previo de 12 horas, cocinarlas bien y añadirlas progresivamente a la dieta.
El ejercicio físico suave y regular es uno de los aliados más potentes. Caminar entre 20 y 30 minutos diarios acelera el peristaltismo intestinal. Los ejericios de estiramiento postural, como la posición de niño que adora (child's pose) o rodillas al pecho tumbada boca arriba, ayudan a expulsar los gases atrapados. El yoga prenatal tiene rutinas específicas para la digestión.
La hidratación adecuada es fundamental: beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día, repartidos en sorbos pequeños fuera de las comidas. El agua tibia con un chorrito de limón en ayunas puede estimular el tránsito. Evitar beber grandes cantidades de líquido durante las comidas para no diluir las enzimas digestivas.
Existen remedios naturales seguros durante el embarazo: la infusión de manzanilla, jengibre fresco o anís (en cantidad moderada) son carminativas suaves. Una cucharadita de semillas de hinojo molidas después de las comidas principales ayuda a reducir la fermentación. El masaje abdominal suave en sentido horario con aceite cálido de coco relaja la musculatura intestinal.
La postura al dormir también influye: dormir de lado izquierdo con una almohada entre las rodillas facilita el tránsito del bolo intestinal a través del colon descendente y sigmoide, reduciendo la presión sobre el estómago. Evitar acostarse inmediatamente después de comer; esperar al menos 2 horas.
En casos de gases muy intensos, el médico matrono puede recetar simeticona (gasox, polipill gas, etc.), que es segura en cualquier trimestre porque no se absorbe en el torrente sanguíneo y solo actúa a nivel local en el intestino rompiendo las burbujas de gas. También pueden valorar prebióticos o probióticos específicos.
Es importante consultar al ginecólogo o matrono si los gases van acompañados de dolor abdominal intenso, fiebre, vómitos persistentes, diarrea o sangrado, ya que podrían indicar otra patología como una obstrucción, apendicitis o un problema gestacional que requiera atención urgente.
La simeticona (gasox) es el único anti-gas seguro en cualquier trimestre, ya que no se absorbe y actúa solo a nivel intestinal.
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