Iniciar un nuevo borrador en el sistema de la Agencia Tributaria (AEAT) es el primer paso fundamental si no deseas aceptar los datos precargados o si has cometido un error en una declaración anterior. Para ello, debes acceder a la sede electrónica con tu certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve. Una vez dentro de la sección de Renta, selecciona la opción de Predeclaración y luego elige específicamente la opción de Generar nueva predeclaración. Es crucial que tengas a mano todos tus datos fiscales: Número de Identificación Fiscal (NIF), código postal, localidad, provincia y código de oficina de tu entidad bancaria donde quieres recibir la devolución. El sistema te pedirá confirmar estos datos iniciales antes de permitirte avanzar a las casillas específicas de ingresos, gastos deducibles y pagos a cuenta.
Tras los datos personales, el proceso implica revisar cada capítulo de la declaración. Si partes de cero, deberás introducir manualmente tus ingresos por trabajo, rendimientos del capital mobiliario o inmobiliario, y cualquier otro concepto imponible. No olvides añadir las deducciones aplicables, como gastos hipotecarios (en casos específicos), donativos o planes de pensiones, ya que estas reducen tu base imponible. El sistema calcula automáticamente la cuota a ingresar o a devolver según los tramos del IRPF y las deducciones introducidas. Recuerda que este paso es solo un borrador; no tiene validez legal hasta que lo valides y envíes oficialmente. Puedes guardar el borrador tantas veces como necesites para revisarlo con calma antes de la presentación final.
Crear un nuevo borrador es la herramienta más eficaz para garantizar que tu declaración sea correcta y optimice tus beneficios fiscales. Recuerda que la precisión en los datos iniciales y la revisión minuciosa de las deducciones son clave para evitar notificaciones de la Hacienda. Una vez finalizado el borrador, asegúrate de leer el resumen final antes de proceder a la validación definitiva.