Cómo hacer un kimono de punto con dos agujas: guía completa para tejer tu prenda entera
El kimono de punto es, probablemente, la prenda entera más accesible para quien quiere tejer con dos agujas sin complicaciones. Su construcción parte de formas geométricas simples: un cuadrado, un rectángulo o unas pocas piezas rectas. No necesitas aumentos, disminuciones complejas ni diagramas de calados imposibles. La versión más sencilla consiste en tejer un gran cuadrado y coserlo de forma que queden abiertos los orificios de los brazos, lo que convierte el proyecto en una labor muy relajada, apta para principiantes y compatible con tejer mientras se hace otra cosa.
Al ser una prenda abierta por delante, el armado final es mucho más simple que el de un sweater cerrado. Se cosen los costados, se unen las mangas y, si se desea, se añade una botonera o un cordón para cerrarlo. No hay que pelear con sisas, escotes ni mangas encajadas. Es la primera prenda que un tejedor sensible puede terminar con orgullo.
El primer paso, antes de tocar la lana, es elegir materiales adecuados. Para un kimono calado de estilo holgado se pueden usar agujas gruesas, del orden de 10 a 15 mm, con lana que se trabaja en doble hebra si no se dispone de un grosor acorde a la aguja. Con unos 800 gramos aproximadamente se cubre una talla media. Quien prefiera un proyecto más ligero puede tejer con agujas de 9 mm y unos 150 gramos de lana en doble hebra, como propone el patrón de blusa kimono, o con agujas de 8 mm y lana número 5 en cantidades que van de 520 gramos en talla S a 640 en XXL para un cárdigan de hombro caído.
En todos los casos se necesitan: tijeras, aguja lanera para coser, cinta métrica, marcadores y algo para anotar filas. Parece poco, pero anotar filas es la diferencia entre terminar una prenda coherente y descubrir a la tercera manga que te has equivocado en el conteo.
La elección de la lana conviene hacerla pensando en la comodidad del tejido, no solo en el resultado visual. Se recomienda una lana lisa, sin fantasía ni mohair, en un color medio, ni muy oscuro ni muy claro, para poder ver bien los puntos mientras se aprende. Las lanas negras o muy peludas son preciosas pero dificultan enormemente contar puntos. Una lana tipo campera o una mezcla de lana y acrílico funciona bien porque tiene cuerpo y no se deforma.
Si el kimono se va a usar en verano, el algodón es una buena opción; para invierno conviene una lana calentita que abrigue de verdad. El punto calado con algodón fino da un aire ligero y fresco que queda muy bien con ropa veraniega.
Antes de montar un solo punto hay que tejer una muestra. Se hace un cuadrado de 10x10 cm (o de 15 puntos por 20 vueltas en el caso del punto calado) con las agujas y la lana elegidas, y se cuentan puntos y vueltas dentro de ese cuadrado. Este paso es la causa número uno de éxito o fracaso: sin muestra, la prenda puede terminar dos talles más grande o más chica de lo previsto. Si la muestra da más puntos por centímetro de los que pide el patrón, se baja un número de aguja; si da menos, se sube.
Para dimensionar un kimono tipo cuadrado se toma la medida de codo a codo pasando la cinta por el brazo, los hombros y el otro brazo. Esa medida será a la vez el ancho y el largo del cuadrado. Con la muestra en la mano se calcula el número de puntos con una regla de tres simple: puntos de la muestra por la medida deseada, dividido entre los centímetros de la muestra.
En un ejemplo con 105 cm de codo a codo y una muestra de 15 puntos cada 22 cm, el resultado es 71,59, que se redondea a 72 puntos. Es imprescindible que ese número final sea múltiplo de 3 para que el punto calado quede perfecto; si no lo es, se redondea hacia arriba o hacia abajo hasta que lo sea.
El cuerpo del kimono calado se teje así: se montan los puntos calculados y se tejen los primeros 6 cm en punto bobo o santa clara para el borde inferior, terminando con una vuelta por el lado del revés. Después se dejan unos 6 puntos a cada lado, trabajando siempre en punto bobo, para formar los bordes delantero derecho e izquierdo, y se colocan dos marcadores entre esos bordes. Entre marcador y marcador se repite una única vuelta: un punto del derecho, una lazada, dos puntos juntos del derecho, repetido hasta llegar al borde. Esa vuelta se repite sin variación durante toda la prenda, deslizando los marcadores en cada pasada, hasta alcanzar el largo total menos 6 cm.
“La medida clave del kimono tipo cuadrado es de codo a codo: esa medida es a la vez el ancho y el largo del tejido. El número final de puntos debe ser múltiplo de 3.”
Dato clave