Cómo hacer un kaiku de punto con dos agujas
Tejer un calcetín de punto, lo que en euskera se llama kaiku, es una de las labores más agradecidas para quien empieza con dos agujas. Solo exige dominar dos puntos básicos: el punto del derecho y el punto del revés. Todo lo demás, el talón, la puntera, los menguados, se aprende sobre la marcha, y una vez que sale el primer par, los siguientes resultan mucho más rápidos y seguros.
El primer paso es elegir bien los materiales. Lo ideal es una lana específica para calcetines, habitualmente una mezcla de lana y poliamida o lana y acrílico. Por ejemplo, un 75% de lana y un 25% de acrílico, con unos 100 gramos para unos 400 metros. Esta mezcla es más resistente en las zonas de mayor desgaste, sobre todo en la puntera y el talón. Para calcetines finos de bebé se emplea algodón fino o lana fina, que resultan más suaves contra la piel del pequeño.
Las agujas determinan el grosor del tejido. Se puede trabajar con un juego de agujas de doble punta, por ejemplo de 2,50 y 3 mm, con agujas circulares de 4 o 4,5 mm con un cable largo de al menos 60 cm usando la técnica del bucle mágico (magic loop), o con agujas del número 2,5 o 3 según el patrón. También se necesita un ganchillo del número 5 si se va a montar una cadena provisional, tijeras, cinta métrica o regla, una aguja lanera sin punta para coser los extremos, un marcador de puntos o una hebra de hilo para señalar el inicio de la vuelta, y algo para apuntar el número de vueltas tejidas.
Antes de empezar conviene hacer la muestra de tensión, porque es lo que garantiza que el calcetín quede de la talla correcta. En un patrón estándar, 32 puntos por 42 vueltas equivalen a 10 x 10 cm tejido a punto media y medido después de bloquear. En otro patrón, 5 cm en punto liso o jersey equivalen a 11 puntos. Si al hacer la muestra salen más puntos de la cuenta se cambian a agujas más grandes, y si salen menos, a agujas más pequeñas. El largo del calcetín no es crítico, porque se teje hasta la altura que se desee, pero el ancho sí debe coincidir con la muestra.
Las tallas se calculan en función del contorno del pie. Aquí va una referencia clara:
| Talla | Contorno del pie |
|---|---|
| Pequeña | 21,5 a 22 cm |
| Mediana | 22,5 a 23 cm |
| Grande | 23,5 a 25 cm |
Como referencia de un calcetín de adulto, el ancho total del pie es de 20 a 24 cm (el tejido es muy elástico), el largo de la punta al talón ronda los 25 cm y del talón hacia la pierna otros 25 cm. Para un número infantil 30-31 se toman unos 20 cm de largo, y para bebés se arranca con unos 36 puntos base.
El montaje inicial se hace con un montaje holgado, para que el elástico no apriete. Se montan 56, 60 o 64 puntos según la talla, o unos 55-56 puntos con lana merina y agujas del 2,5. Si se va a tejer la puntera primero, se hace un montaje provisional: se teje una cadeneta de ganchillo de 25 a 30 puntos con un hilo de color contrastante, se cierra la última lazada y se hace un nudo para marcar el lado del final.
Luego se coloca la cadeneta por la parte del revés (donde se ven rayitas o nudos, no las 'v') y se van sacando un punto de cada nudo con la aguja hasta montar 22 puntos en el color elegido para punta, talón y borde. La primera vuelta se teje del derecho mientras se reparten los puntos entre tres agujas, comprobando que no queden retorcidos.
A partir de ahí se teje en círculo, marcando el inicio de la vuelta con un marca puntos o una hebra. Después se teje un puño elástico: punto elástico 1 derecho x 1 revés durante 12 vueltas, o un elástico 2x2 de unos 4 cm. Si solo se quiere un tobillero, basta con tejer ese elástico y cerrar. Los principiantes deben usar un marcador para no perder la cuenta de las vueltas, o anotar en una libreta los puntos que se van generando.
Superado el elástico se teje la caña o pantorrilla a punto jersey derecho, en círculo, siempre del derecho, durante unos 10 a 15 cm, o entre 50 y 60 vueltas contando desde el elástico, hasta dejar la pieza unos 8 o 10 cm más corta que el largo total del calcetín. Quien ya tenga experiencia puede intercalar puntos calados o jacquard en la caña, aunque en el empeine y la planta conviene no hacerlo porque resultaría incómodo al calzar el calcetín.
Llega entonces la fase del talón. Se divide la labor en dos partes casi iguales: por ejemplo 27 puntos para el talón y 28 para el empeine, dejando estos últimos en espera, bien en la misma aguja, bien pasados a un imperdible o a un hilo auxiliar. Los puntos del talón se tejen en vueltas de derecho y revés durante unas 20 a 22 vueltas, a punto jersey, punto bobo o el punto que se prefiera.
“El talón se teje con 27 puntos en 20-22 vueltas de derecho y revés. Se divide en 3 partes de 9 puntos y se recogen los laterales para formar el cubo del talón.”
Dato clave