Guía completa para preparar queso cottage casero
El queso cottage, también conocido como requesón o queso fresco drenado en algunas regiones, es un lácteo suave, húmedo y de textura granular que ha ganado una popularidad enorme por su bajo contenido calórico y su alta proteína. A diferencia del queso curado o semicurado, este proceso no requiere maduración, lo que significa que en menos de dos horas tendrás un producto listo para consumir, perfecto para desayunos, ensaladas o como base para postres.
La base de esta receta tradicional son la leche entera y el ácido. Puedes usar limón natural, vinagre blanco o suero de queso, aunque el limón suele dar un sabor más agradable y menos agrio. El proceso consiste en calentar la leche hasta que empiece a humear (alrededor de 80-90 grados), añadiendo luego el ácido mientras se agita suavemente. En pocos minutos verás cómo la masa láctea se separa del suero líquido, formando grumos blancos y firmes. Este momento es crucial: no revuelvas con fuerza excesiva para no romper los granitos que darán esa textura característica al queso final.
“El tiempo total de preparación es inferior a dos horas sin necesidad de maduración.”
Dato clave