Cómo hacer punto X en amigurumi: guía completa de la técnica yarn under
El punto X, también llamado yarn under en inglés, es una variante del punto bajo (pb) que al tejerlo deja en la superficie del tejido una pequeña forma de X, a diferencia del punto bajo tradicional que dibuja una V. La clave está en cómo se engancha el hilo: la aguja rodea el gancho de delante hacia atrás, pasando el hilo por debajo, en lugar de la lazada clásica de atrás hacia delante que deja la hebra por encima (yarn over). Esa pequeña diferencia transforma por completo el aspecto, la densidad y la firmeza del tejido.
A continuación te explico el procedimiento paso a paso. Si eres nueva en esta técnica, al principio notarás que el movimiento de enganchar y tirar es menos natural que la lazada de toda la vida. Es completamente normal. Con unas pocas filas de práctica la mano se acostumbra y la técnica se automatiza, saliendo con la misma naturalidad que el punto en V.
Pasos para tejer el punto X:
- 1º Introduce la aguja en la puntada base del amigurumi, como harías con un punto bajo normal.
- 2º Engancha el hilo rodeando la aguja de delante hacia atrás (el hilo queda por debajo del gancho). Saca una hebra: quedan dos hebras sobre la aguja.
- 3º Vuelve a enganchar el hilo por debajo de la aguja, tirando de él en lugar de hacer la lazada envolvente clásica.
- 4º Saca esa hebra a través de las dos hebras que estaban en el gancho.
- 5º Aprieta suavemente y la puntada se cierra mostrando la característica X en su cara frontal.
La forma más extendida, y la que recomiendan la mayoría de artesanas, es tomar el hilo desde arriba la primera vez y desde abajo la segunda. También existe la variante de tomarlo desde arriba las dos veces. Ambas producen la X, así que cada tejedora debe probar cuál le resulta más cómoda al muñeco y al pulso.
La principal ventaja del punto X es que produce un tejido más tupido, más prieto y más rígido, con menos espacio entre las hebras. Esto reduce de forma notable la posibilidad de que se vea el relleno a través de los huecos del punto, uno de los defectos más temidos en los amigurumis. Por eso es la opción preferida de muchas artesanas profesionales para conseguir muñecos con una estructura impecable, firme y definida, especialmente en cabeza y partes del cuerpo que necesitan sostener la forma.
Como consecuencia de esa mayor densidad, el tejido en X queda un poco más pequeño en altura que el tejido en V, ya que la puntada tiene una altura ligeramente menor. En cuanto al ancho, las tejedoras que han comparado ambas técnicas no suelen notar diferencias significativas, por lo que el ajuste de tamaño es sobre todo vertical. Si un patrón está escrito para tejerse en V y decides cambiarlo a X, conviene comprobar medidas, especialmente en piezas altas.
Otra ventaja práctica muy valorada: las vueltas se tuercen menos con el punto X que con el punto V. Esto se traduce en que los dibujos, rayas y cambios de color horizontales quedan más rectos y limpios, y que las franjas verticales del muñeco no se inclinan tanto. Para proyectos con diseños de color definidos, el punto X ofrece un resultado visualmente más ordenado.
El punto X también es especialmente recomendable cuando se va a bordar en punto de cruz sobre el tejido, porque la estructura de la X encaja con la del bordado y el resultado queda mucho más pulido. En cambio, existen puntos decorativos que son variantes del punto bajo, como el punto espiga, que quedan bonitos tejidos en V pero no funcionan bien en X; en esos casos conviene mantener el punto en V.
Existe una variante intermedia muy útil conocida como media X o punto mixto. La primera vez que se engancha el hilo se hace por debajo (en X) y la segunda vez por encima (en V). Esta combinación ofrece las ventajas de ambos puntos, con un aspecto y una tensión muy resultones, y resulta más cómoda para la muñeca. Es una solución muy práctica cuando se teje con varios colores y algunos hilos, más finos que otros, dejan ver el relleno: puedes tejer en X total solo con el color problemático y en media X con el resto.
Precisamente esa es una de las aplicaciones más inteligentes del punto X: ajustar el tamaño del punto sin cambiar de aguja. Si un hilo es más fino que el resto, o si con la aguja que usas quedan huecos por los que se asoma el relleno, pasar la puntada a X permite mantener la misma aguja (o incluso usar una de mayor diámetro) y conseguir un punto más tupido. Es una herramienta de ajuste de tensión muy fina que muchas diseñadoras usan a mitad de un proyecto.
Conviene desmontar el mito muy extendido de que el amigurumi correcto solo se teje en X. No existe una forma más correcta que otra. Ambas son válidas y la elección depende del acabado que se busque y de la comodidad de cada tejedora. El punto en V es más flexible, consume un poco más de hilo, es menos compacto y es más fácil y rápido de ejecutar, ideal para principiantes y para prendas de ropa de muñeco que agradecen una caída más suelta.
Algunas tejedoras reportan que la muñeca sufre un poco más tejiendo en X, porque el movimiento implica una mayor torsión y un apriete extra del tejido. Quien tiene molestias de muñeca debería experimentar con ambas formas y sacar sus propias conclusiones antes de comprometerse a un proyecto grande en X. La comodidad y la constancia en la tensión son tan importantes como el aspecto final.
“Ventaja clave: el punto X reduce los huecos y evita que se vea el relleno, logrando muñecos más firmes y profesionales.”
Dato clave