Cómo hacer punto trenza a crochet: guía paso a paso para tejer la trenza perfecta
El punto trenza a crochet, también llamado punto trenzado, punto de cuerda o puntada trenzada, es una de las puntadas fantasía más populares del mundo del ganchillo. Su efecto visual imita una cuerda cruzada o una trenza real, creando un tejido entrelazado con relieve, volumen y textura que transforma cualquier pieza en algo llamativo sin necesidad de técnicas imposibles.
Esta puntada es especialmente apreciada en temporada de otoño-invierno, porque el resultado es un tejido tupido, cálido y con presencia, ideal para prendas de abrigo como bufandas, suéteres, chaquetas, gorros, mantas, cuellos, mitones, cojines, alfombras, caminos de mesa, cortinas e incluso blusas y accesorios decorativos. Su versatilidad lo hace apto tanto en hilos gruesos como medianos, y luce con un acabado profesional y llamativo con muy poco esfuerzo.
Para tejer el punto trenza solo necesitas dos cosas: una aguja de crochet adecuada al grosor del hilo y la lana o hilo de tu gusto. En tutoriales habituales se recomienda un ganchillo de 5 mm con lana, una aguja de 4 mm con hilo medio, e incluso agujas finas de 2,0 mm o 1,5 mm con hilo de algodón para trenzas más delicadas. Los hilos más adecuados para la trenza clásica son los tipo ecosoft o cuerda en número 6, aunque el punto funciona con prácticamente cualquier lana.
La base del punto trenza se apoya en puntadas muy sencillas: cadeneta, punto alto (vareta), punto alto doble y medio punto. Si dominas esos cuatro puntos, puedes aprender la trenza sin dificultad. El secreto está en trabajar los puntos alrededor y por delante o por detrás de los relieves de la vuelta anterior, no sobre los puntos normales. La trenza se forma con puntos que envuelven las varillas destacadas de la fila situada justo debajo.
El método de la trenza básica comienza uniendo el hilo a la aguja con un nudo inicial y tejiendo una cadeneta de base, por ejemplo de 12 cadenetas. Después se hacen 3 cadenetas más para subir la altura de la vuelta y se completa con un punto alto en cada una de las cadenetas base. Esta primera cadena todavía no es la trenza, solo proporciona la base sobre la que se trabajarán los puntos trenzados.
Para la primera carrera de trenzado se tejen 3 cadenetas de giro y un punto alto en cada uno de los dos primeros puntos de la vuelta anterior. A continuación se hace un punto alto doble en el siguiente punto, recogiendo con la aguja únicamente los relieves (los postes o varillas) de la vuelta anterior que quedan por delante. Se repite otro punto alto doble en el punto siguiente, recogiendo de nuevo solo los relieves delanteros. La aguja entra por el frente del relieve, rodea y sale también por delante.
Después del tramo trenzado se teje un punto alto en cada uno de los dos puntos siguientes, de modo que esos dos puntos altos compensen en número a los puntos consumidos antes de la trenza. La regla de oro es clara:
| Secuencia por vuelta | Puntos |
| Puntos altos de compensación | 2 |
| Puntos altos dobles por delante (trenza) | 2 |
| Puntos altos de compensación | 2 |
Repetir la secuencia —dos puntos altos, dos puntos altos dobles por delante, dos puntos altos— hasta el final de la vuelta completa una carrera de trenzado.
La vuelta siguiente se teje de adentro hacia afuera para equilibrar la trenza: se gira la labor, se hacen 3 cadenetas de giro, un punto alto en cada uno de los dos puntos siguientes y luego dos puntos altos dobles tomando los relieves por la parte de atrás. Para ello hay que insertar la aguja por detrás del relieve, girar alrededor de él y tomar la hebra también por detrás. Al alternar carreras trenzadas por delante y por detrás se consigue el efecto de trenza clásica que cruza sobre sí misma.
“Para la trenza por delante la aguja entra por el frente del relieve y sale por delante; para la trenza por detrás se inserta por detrás del poste, rodea y toma la hebra también por detrás.”
Dato clave