Cómo Hacer el Punto Santa Clara a Crochet: Guía Paso a Paso
El punto Santa Clara a crochet es una puntada que imita el tejido a dos agujas, también conocido como punto bobo, punto musgo o, en inglés, garter stitch. No es exclusivo del tejido con dos agujas: el mismo efecto característico puede conseguirse utilizando únicamente un ganchillo. Su textura de líneas horizontales en relieve recuerda al tejido tradicional y aporta un acabado con cuerpo, muy agradable al tacto, con un aspecto clásico que funciona en infinidad de proyectos.
Para realizar este punto solo se necesitan dos puntos básicos del crochet: la cadeneta y el punto enano (también llamado punto raso o punto deslizado). La cadeneta se hace echando hebra y pasándola a través de la lazada del ganchillo; el punto enano se hace insertando el ganchillo en el punto, echando hebra y pasándola a través de ambas lazadas del ganchillo a la vez. Con estos dos elementos queda resuelta toda la técnica.
La repetición del punto es muy sencilla: se teje una base de cadenetas y luego se alternan dos vueltas que se repiten de forma indefinida. El número de hileras de la repetición es de dos, y el número de puntos inicial puede ser cualquier cantidad, añadiendo una cadeneta de subida al final. La cadeneta de subida al comienzo de cada hilera no cuenta como punto.
Primera hilera: se comienza en la segunda cadeneta a partir del ganchillo, tomando la lazada interior de la cadeneta, y se teje un punto enano en cada punto hasta el final de la cadeneta. A partir de ahí, se hace una cadeneta de subida, se gira la labor y se teje la siguiente vuelta completa en punto enano tomando solo la lazada delantera de cada punto.
Segunda hilera: se trabaja igual, una cadeneta de subida, girar la labor y tejer un punto enano en cada punto, pero introduciendo el ganchillo solo por la lazada trasera de cada punto de la vuelta anterior, incluido el primero. Repitiendo estas dos vueltas de forma alternada se alcanza el largo deseado y se forma la textura de ondas horizontales típica del punto.
A diferencia de la versión tejida a dos agujas, que es reversible e idéntica por ambos lados, el punto Santa Clara a crochet tiene un lado principal más definido. Por un lado aparecen las características filas de pequeñas olas que imitan el punto bobo, y por el otro se obtiene una superficie plana que también resulta muy estética. Esta diferencia hay que tenerla en cuenta al planificar prendas y accesorios.
Un detalle clave es saber diferenciar la hebra delantera de la hebra trasera, ya que el punto se trabaja alternando ambas. Cada punto está compuesto por dos hebras o bucles, y como los puntos enanos suelen quedar un poco ladeados conviene localizarlos bien. La mejor referencia es fijarse en el punto del que sale la cadeneta de subida recién tejida, y tener cuidado de no confundirse con las líneas que va dibujando el propio tejido.
Para retomar la labor sin perder el hilo de la secuencia existe una regla muy simple: si al empezar la vuelta tienes el derecho de la labor mirando hacia ti (la cara que imita el punto bobo), debes tejer esa vuelta por la hebra delantera del punto; si tienes el revés mirando hacia ti (la parte plana), debes tejer por la hebra trasera. Es decir, derecho por la hebra delantera y revés por la hebra trasera.
La tensión del tejido es un aspecto importante. Al trabajar todo en punto enano hay que cuidar de no tejer demasiado prieto, para evitar que los puntos queden muy pequeños y tirantes; lo ideal es llevar una tensión media y constante. Conviene practicar el punto antes de empezar el proyecto definitivo para asegurar que el resultado quede perfecto.
La elección de la aguja también influye en el resultado. Se recomienda una aguja para tejer las cadenetas de inicio (la recomendada por el fabricante o la habitual para ese hilo) y una aguja de mayor tamaño para el resto de las vueltas en punto enano. Como el tejido queda muy compacto, usar una aguja más gruesa de la recomendada hace que la labor sea más suave y maleable, algo especialmente importante en prendas de ropa. Hacer una muestra previa ayuda a elegir la aguja que mejor se adapte a tu forma de tejer.
“Regla de oro: derecho → lazada delantera; revés → lazada trasera. Usa marcador en el primer punto.”
Dato clave