Cómo hacer punto raso en crochet: guía completa paso a paso
El punto raso en crochet, también llamado punto deslizado, punto enano, punto corredizo, punto bajísimo o slip stitch en inglés, es uno de los puntos más sencillos y útiles del ganchillo. Se trata del punto más básico del crochet y, por tanto, el primer punto que conviene aprender si se quiere empezar a tejer con ganchillo. Aparece en casi todos los proyectos, desde amigurumis hasta mantas, granny squares, bordes decorativos y acabados de prendas.
Su característica principal es que no crea altura ni volumen en el tejido. Por eso se considera más bien un punto de conexión que un punto de tejido pleno. No añade grosor, no levanta la tela, no forma relieve. Su función es unir, desplazar, cerrar, rematar. Es un hilo invisible que mantiene todo el proyecto unido y coherente.
A nivel mecánico, el punto raso consiste en pasar el hilo a través del punto del tejido y del bucle que hay en el ganchillo en un solo movimiento. Todo se realiza en una sola lazada, lo que lo convierte en una puntada muy rápida de ejecutar. A diferencia del punto bajo, el punto medio alto o el punto alto, aquí no se forma una nueva altura: se conecta, se desliza, se une.
Aunque es un punto muy simple, su utilidad es enorme. Se emplea para:
- Cerrar vueltas en tejidos circulares
- Unir piezas de crochet entre sí
- Rematar bordes y dar acabado a la labor
- Mover el ganchillo a otra zona del tejido sin cortar el hilo
- Unir una hebra nueva a la labor (cambios de color)
- Crear detalles decorativos en amigurumis, mantas, granny squares y bordes
Para preparar el tejido antes de hacer el punto raso conviene asegurarse de tener el ganchillo dentro del punto correcto, mantener una tensión suave en el hilo y no apretar demasiado. El punto raso debe quedar discreto y plano, por lo que la tensión es un factor clave en el resultado final. Si aprietas, el tejido se encoge y quedan hoyos. Si sueltas demasiado, los puntos bailan y la labor pierde forma.
El paso a paso básico del punto raso es el siguiente:
- Paso 1: Introduce el ganchillo en el punto del tejido
- Paso 2: Pasa el hilo por encima del ganchillo (se hace la hebra o lazada)
- Paso 3: Tira del hilo atravesando el punto del tejido
- Paso 4: Sigue tirando del hilo a través del bucle que está en el ganchillo
En ese momento queda completado un punto raso. Un solo movimiento, una sola lazada, y la conexión está hecha.
Para tejerlo como punto decorativo sobre una base de cadenetas se parte de un nudo corredizo dejando una hebra de unos 10 cm. Se hace una cadeneta inicial del largo deseado (por ejemplo, 20 cadenetas para una muestra) y se teje 1 cadeneta de subida, que da la altura necesaria para empezar la vuelta nueva, ya que los puntos en crochet se construyen desde arriba.
A continuación se introduce la aguja en la segunda cadeneta contando desde la aguja, se rodea la aguja con la hebra, se saca la hebra y se pasa por la hebra que hay en la aguja: ese es el primer punto raso. Se introduce la aguja en la siguiente cadeneta y se repiten los pasos hasta tejer todas las cadenetas. Es un ritmo rápido, casi automático una vez que la mano se acostumbra.
Al terminar la vuelta se gira la labor, se hace 1 cadeneta de subida y se tejen todos los puntos de la vuelta anterior introduciendo el ganchillo en la lazada del siguiente punto, sacando la hebra y pasándola por el punto y por la hebra del ganchillo. Se repite el giro, la cadeneta de subida y la pasada de puntos rasos hasta alcanzar el largo deseado.
En una base de cadenas, para el primer punto raso la aguja se introduce habitualmente en la tercera cadena contando desde la aguja. Al comienzo de una nueva hilera, el primer punto raso se sustituye por un punto de cadena, y para el punto siguiente se introduce la aguja en el segundo punto de base. Esta pequeña variación al inicio es importante para que la hilera no quede más corta.
“Introduciendo el ganchillo solo por la hebra de detrás obtienes el punto bobo, una variante decorativa con textura en forma de V sin aprender un punto nuevo.”
Dato clave