Cómo Hacer el Punto Ojo de Perdiz a Dos Agujas: Guía Completa
El punto ojo de perdiz, también conocido como punto de ochitos o ochito calado, es una de las puntadas fantasía más clásicas y queridas dentro del tejido a dos agujas. Su nombre nace del parecido visual con un ocho entrelazado que se forma sobre la labor, con sus líneas curvas cruzándose en el centro. Y aquí viene lo mejor: a diferencia de los ochos tradicionales, este punto no requiere aguja auxiliar. Se resuelve solo con lazadas, puntos pasados sin tejer y montajes de un punto sobre otros, todo trabajando directamente con tus dos agujas normales. Eso lo hace accesible para quien empieza en puntos de fantasía o para quien lleva meses sin coger las agujas y necesita un recordatorio.
La base del motivo son dos puntos derechos alrededor de los cuales se construye el dibujo completo. El ciclo se compone de cuatro carreras: dos del derecho de la labor y dos del revés, que se repiten una y otra vez hasta formar hileras de ochitos alineados verticalmente. Es un tejido que avanza con rapidez y da un resultado muy vistoso con poco esfuerzo, algo que cualquier tejedora agradece cuando busca textura sin complicarse la vida.
El punto no es reversible, tiene un lado derecho y un revés bien definidos. Por eso conviene planificar su uso en prendas donde solo se verá una cara: frontales, cenefas, bandas decorativas, costados de trenzas más grandes. Los expertos recomiendan tejerlo con lanas gruesas, porque con hilos más voluminosos el relieve del dibujo se realza y el ochito luce mucho mejor. Con hilos finos se pierde parte del efecto.
El número de puntos que se montan depende de la versión del patrón. La pauta más habitual es un múltiplo de 4, aunque existen variantes que piden múltiplo de 4 más 2 puntos, y algunas autoras recomiendan añadir dos puntos extra para el borde de inicio y final. En la práctica, la mayoría de explicaciones indican que se pase el primer punto sin tejer en todas las carreras y que se teja el último punto al derecho, para conseguir un borde limpio.
Veamos la primera carrera, tejida por el derecho de la labor. Se tejen dos puntos al revés. A continuación, un punto al derecho, una lazada (hebra), y otro punto al derecho. Este motivo de 2 revés, 1 derecho, lazada, 1 derecho se repite de asterisco a asterisco hasta el final de la hilera. La lazada es la que generará el característico agujero calado del ochito, el pequeño hueco que le da ese aire delicado y encaje al tejido.
La segunda carrera, tejida por el revés del tejido, se trabaja los puntos tal como se presentan. En la práctica esto se traduce en tejer tres puntos al revés y dos al derecho de forma repetida, terminando la hilera con un punto derecho. Al tejer la lazada del derecho de la carrera anterior, se forma un pequeño hueco que quedará enmarcado por los puntos tejidos en esta vuelta. El lado posterior queda limpio, sin agujeros visibles.
La tercera carrera es la que da forma al ocho propiamente dicho, y aquí está el corazón del punto. Por el derecho de la labor se tejen dos puntos al revés y, a continuación, se pasa un punto sin tejer, se tejen dos puntos al derecho y se monta el punto deslizado por encima de los dos puntos derechos recién tejidos, sacándolo de la aguja como si se estuviera cerrando un punto. Este movimiento de montar es lo que crea el cruce visual del ochito, la línea diagonal que simula el trazo entrelazado del número 8.
La cuarta carrera vuelve a tejer los puntos como se presentan, completando el ciclo. A partir de aquí se repiten continuamente la tercera y cuarta carrera, o el bloque completo de la primera a la cuarta, según la versión del patrón, hasta obtener la longitud deseada.
Para cerrar el tejido conviene hacerlo después de la tercera o la cuarta carrera del ciclo. Si cierras en otro momento, la labor quedará con menos puntos de los que se montaron inicialmente, porque el punto alterna aumentos por lazada y disminuciones por montaje, y el número de puntos varía a lo largo del ciclo.
Un truco para realzar el dibujo: teje a los costados del motivo dos o tres puntos de jersey revés (recordando que el jersey revés visto por el revés es derecho). Esta franja hace que la trenza del ochito resalte mucho más y le dé profundidad. También puedes combinarlo con punto arroz para crear cuellos y bandas elásticas con relieve.
“La 3ª carrera es el corazón del punto: se pasa un punto sin tejer, se tejen 2 derechos y se MONTA el punto pasado por encima. Eso crea el cruce del ochito.”
Dato clave