Cómo hacer punto mágico en crochet: guía completa para tejer en redondo sin agujeros
El punto mágico en crochet, también llamado anillo mágico, círculo mágico o anillo ajustable, es una de esas técnicas que cambian por completo la forma en que tejes en redondo. Si alguna vez has intentado empezar un amigurumi con cadeneta cerrada y te ha quedado un agujero feo en el centro, sabes exactamente a qué me refiero.
A diferencia de la cadena cerrada tradicional, el anillo mágico no deja huecos visibles, se ajusta perfectamente al tirar del hilo sobrante y te da un acabado mucho más profesional. Es la base de casi todos los amigurumis, las cabezas, los cuerpos, las extremidades, las flores decorativas, los posavasos, los gorros, los mantelitos... Cualquier proyecto que empiece en círculo se beneficia enormemente de esta técnica.
Lo que hace tan especial al anillo mágico es que puedes tejer todos los puntos de tu primera vuelta dentro del anillo antes de cerrarlo. Una vez tejidos, tiras del extremo del hilo y el círculo se cierra completamente, sin dejar una abertura visible. El resultado es una primera vuelta uniforme, compacta y plana.
Antes de lanzarte a tejer, conviene preparar bien el terreno. Si estás aprendiendo, usa un hilo claro, así ves mejor cada lazada y no te pierdes entre los hilos. Mantén el hilo suelto, sin tensión excesiva, y no aprietes el primer punto. El anillo tiene que poder cerrarse con facilidad al final, así que deja hilo suficiente para el cierre. Un ganchillo de 2,25 mm o 2,5 mm es ideal para empezar, y un marcador de puntos te va a ahorrar más de un disgusto al llevar el conteo de vueltas.
Existen varias formas de montar el anillo mágico, y cada tejedora adapta el método a su estilo. Uno de los más sencillos es el de una sola hebra: tomas el hilo, lo envuelves tres veces alrededor del dedo, pasas el ganchillo por debajo de los hilos, tiras del hilo para formar una lazada y la pasas a través del bucle. Con eso ya tienes el anillo montado.
El método de dos hebras es más detallado. Sujetando el extremo del hilo con la mano derecha, colocas el resto sobre la parte interna de la mano izquierda. Cierras los dedos meñique, anular y corazón para sostener el hilo, de modo que este pase por encima del índice. Estiras el pulgar izquierdo, pasas el hilo por la parte externa del pulgar y lo rodeas con él. Después abres los dedos corazón y anular, colocas el hilo entre ellos y sujetas el extremo que va al ovillo con el meñique.
A continuación, pasas la aguja de crochet por debajo del hilo que rodea el pulgar y la empujas hacia adelante hasta quedar por encima del hilo que va del índice al pulgar. Coges ese hilo y lo pasas por debajo del hilo que descansa sobre la aguja, formando un bucle. Seguidamente tejes un punto cadena tomando el hilo que pasa por encima del dedo índice y pasándolo por el bucle de la aguja.
Para tejer los puntos dentro del anillo, sujetas con el pulgar y el índice de la mano derecha el nudo que está en la aguja. Sacas el pulgar izquierdo del bucle y sostienes la parte inferior del anillo con los dedos de la mano izquierda, sin soltar el extremo de hilo que queda a la izquierda. Los puntos se tejen pasando la aguja por debajo de los dos hilos del lado izquierdo, haciendo una lazada girando en sentido contrario a las agujas del reloj.
Lo habitual es tejer puntos bajos o medios puntos dentro del anillo. Seis puntos bajos como primera vuelta es lo más común en amigurumi, aunque puedes tejer más o menos según el patrón. Si quieres puntos más grandes, la cosa cambia:
| Tipo de punto | Cadenas iniciales extra |
|---|---|
| Punto bajo (pb) | 1 cadena |
| Punto medio alto (pma) | 2 cadenas |
| Punto alto (pa) | 3 cadenas |
| Punto alto doble (pad) | 4 cadenas |
| Punto alto triple (pat) | 5 cadenas |
Una vez tejidos todos los puntos de la primera vuelta llega el momento clave: cerrar el círculo mágico. Sujetos los puntos con una mano y tiras del extremo del hilo sobrante. El círculo se cierra por completo. Si tejes en espiral, haces un punto en el primer punto de la vuelta siguiente; si tejes en redondo, haces un punto deslizado o punto enano. Marca siempre el primer punto de cada vuelta, tu yo del futuro te lo agradecerá.
“Deja entre 15 y 20 cm de hilo extra en el extremo inicial para poder cerrar el anillo sin problemas.”
Dato clave