Cómo hacer punto inglés: guía práctica de tejido brioche
El punto inglés es una técnica clásica de tejido y costura reconocida mundialmente, apreciada tanto por principiantes como por personas expertas. Destaca por su elegante textura, su relieve y su durabilidad, y también es conocido con el nombre de brioche. Ofrece una versatilidad única que lo adapta a una gran variedad de prendas y accesorios, desde bufandas y gorros hasta mantas, pies de cama y jerséis. Su patrón característico forma una especie de trenza o cadena que le da un aire romántico y dulce a las piezas terminadas.
Una de las características más valoradas del punto inglés es que se trata de un tejido reversible, es decir, que ambos lados del trabajo son idénticos, lo que lo hace especialmente indicado para prendas que se ven por ambas caras. Además, su elasticidad natural permite que la prenda sea cómoda de usar y que mantenga su forma con el paso del tiempo, sin deformarse.
A diferencia de otros puntos más sencillos, el punto inglés crea un tejido más denso y con un patrón muy distintivo. Mientras que los puntos básicos se trabajan en la V natural de la cabeza del punto, en el punto inglés se teje en la hebra situada por debajo de esa uve, de modo que la cabeza del punto queda visible en un lado del tejido. El resultado es un tejido más compacto, con mucho relieve y una textura tridimensional que no se encuentra en puntos más planos.
Conviene tener en cuenta que el punto inglés consume más hilo que otros puntos debido a su densidad, algo importante al planificar proyectos, sobre todo los de gran tamaño. El tejido avanza más lentamente: cada dos filas de trabajo forman una sola fila visible de punto inglés.
La elección de agujas y lana es fundamental para el éxito de esta técnica. Se recomiendan agujas de tamaño medio a grande, porque las más gruesas facilitan la manipulación del punto doble característico y ayudan a crear la textura distintiva. En cuanto a la lana, es preferible optar por hilos de grosor medio a grueso.
Los colores también importan: los tonos sólidos como el granate, el terracota, los azules intensos o el gris marengo suelen funcionar muy bien, mientras que las lanas con múltiples colores o patrones complejos pueden distraer y restar protagonismo a la textura. Entre los tipos de lana más adecuados están:
- Merino, suave y elástica, ideal para prendas en contacto con la piel.
- Alpaca, más cálida y con un brillo sutil.
- Acrílica, económica y fácil de cuidar.
- Mezclas de fibras naturales y sintéticas, duraderas y menos propensas a encogerse.
- Lanas gruesas, perfectas para un efecto dramático en mantas o cojines.
Además de agujas y lana, hay herramientas que facilitan el trabajo: un marcador de puntos para señalar el inicio de la vuelta o los cambios del patrón, una regla o metro de costura para comprobar las dimensiones, tijeras y una aguja lanera para rematar los hilos al final. Para proyectos largos, las almohadillas para los dedos o los protectores de agujas pueden ser grandes aliadas.
El primer paso práctico es el montaje de puntos: se hace un nudo corredizo en una de las agujas y se montan los puntos con el método preferido, como el montaje simple o el elástico, en una cantidad que dependerá del proyecto. Es crucial que los puntos no queden ni demasiado apretados ni demasiado sueltos, para mantener una tensión uniforme que dé un acabado más prolijo y profesional.
La técnica básica del punto inglés con dos agujas es muy sencilla de memorizar. Se teje el primer punto como normalmente, un punto derecho; para el segundo punto, en lugar de insertar la aguja en el punto que toca, se introduce en el punto que está debajo del que corresponde tejer y se hace un punto derecho. Estos dos pasos se repiten a lo largo de toda la hilera, manteniendo una tensión constante del hilo para asegurar la uniformidad.
El esquema escrito del punto inglés original es el siguiente:
| Vuelta | Composición |
|---|---|
| Vuelta 1 (base) | Punto de orillo derecho + alternar 1 punto derecho y 1 punto revés + punto de orillo derecho |
| Vuelta 2 | Punto de orillo + repetir (punto derecho hondo + punto revés) hasta penúltimo punto + punto de orillo |
| Vuelta 3 en adelante | Repetir siempre la vuelta 2 |
“Cada dos filas de trabajo forman una sola fila visible de punto inglés, por lo que consume más hilo y avanza más despacio.”
Dato clave