Punto Gusano a Dos Agujas: La Guía Definitiva del Punto Gusanito
El punto gusanito es una puntada fantasía tejida a dos agujas que crea unos pequeños relieves alargados sobre la superficie del tejido, parecidos a unos gusanitos en miniatura. Su efecto decorativo lo convierte en un adorno muy querido para prendas de bebé, mantitas, conjuntos y detalles especiales donde se busca textura sin recurrir a trenzas complicadas ni calados complejos.
A pesar de que la técnica en sí no es extremadamente difícil, causa muchas dificultades cuando se teje por primera vez, sobre todo si no se cuenta con una explicación clara de cómo manejar las hebras. La clave está en entender que el punto se forma con solo dos vueltas que se repiten a lo largo de toda la labor, y en cada una de esas vueltas hay que echar hebras, pero de formas completamente distintas. Esa diferencia es la que desespera a muchas tejedoras al principio.
Para montar el punto gusanito necesitas un número de puntos múltiplo de 4, incluyendo los orillos en esa cuenta. Si no dispones de una cifra que sea múltiplo exacto, también puedes tejerlo: basta con que el número de puntos sea par, ya que así se adaptan los puntos de los bordes (que van del revés) para que el dibujo cuadre correctamente. Así que no te obsesiones con la cifra perfecta, con un número par tienes suficiente.
Antes de lanzarte, conviene repasar lo esencial: saber montar los puntos correctamente, dominar el punto del derecho y el punto del revés, y leer tu tejido para identificar qué punto tienes delante. En el gusanito alternas derechos, revés, hebras y surjetes, y la capacidad de leer el tejido te permite recuperar la vuelta cuando pierdes la cuenta. Saber cerrar los puntos de forma elástica también importa, porque un cierre que aprieta arruina los relieves.
LA VUELTA 1: PASADA DEL DERECHO
Tejes 1 punto del derecho al inicio. Después repites la secuencia entre paréntesis: (2 puntos del revés, echar hebra, surjete) hasta que queden 3 puntos al final de la pasada. Esos 3 últimos puntos se tejen como 2 puntos del revés y 1 punto del derecho.
LA VUELTA 1: PASADA DEL REVÉS
Tejes 1 punto del derecho al inicio. Repites la secuencia (2 puntos del derecho, 2 puntos del revés) hasta que queden 3 puntos. Los últimos 3 se tejen como 3 puntos del derecho. Esta pasada es idéntica en la Vuelta 2, así que la memorizas una vez y la usas dos veces.
La aclaración fundamental de la Vuelta 1 es lo que ocurre con la hebra. En esta vuelta, al llegar a echar la hebra, realmente no haces nada con ella. Recuerda que vienes de tejer 2 puntos del revés justo antes, así que la hebra ya queda colocada arriba en la aguja. No la echas como tal, simplemente la dejas ahí, colocada encima. Si la palabra surjete te suena desconocida, busca un tutorial rápido antes de empezar, porque es una disminución de dos puntos juntos que se teje del derecho con una inclinación.
LA VUELTA 2: PASADA DEL DERECHO
Tejes 1 punto del derecho al inicio. Repites la secuencia (2 puntos del revés, 2 puntos juntos del derecho, echar hebra) hasta que queden 3 puntos. Los últimos 3 se tejen como 2 puntos del revés y 1 punto del derecho. Fíjate en la diferencia: aquí la hebra va después de los dos juntos, no antes del surjete.
LA VUELTA 2: PASADA DEL REVÉS
Idéntica a la pasada del revés de la Vuelta 1: 1 punto del derecho al inicio, repites (2 puntos del derecho, 2 puntos del revés) hasta los 3 últimos, que se tejen como 3 puntos del derecho.
La dificultad real de la Vuelta 2 está en el momento de echar la hebra. Después de tejer los dos puntos juntos del derecho, el punto siguiente se teje del revés. Si simplemente subes la hebra, solo tejerías un punto del revés normal. Tienes que darle una doble vuelta a la hebra alrededor de la aguja para poder echarla correctamente cuando el siguiente punto es un revés. Esta técnica es la clave absoluta para que el relieve del gusano se forme bien, y es el punto donde la mayoría se atasca la primera vez.
Una vez comprendida la mecánica de las dos vueltas, repites Vuelta 1 y Vuelta 2 de forma continua a lo largo de toda la labor. Los comentarios de tejedoras que han seguido estas explicaciones coinciden: una vez visto cómo se hace, el punto se realiza sin dificultad, y la combinación de la explicación escrita con un vídeo de ayuda resuelve todas las dudas.
En cuanto a materiales, para el punto gusanito se recomienda una lana suave e hipoalergénica, agujas acordes al grosor de la lana, aguja lanera para coser hebras y tijera. Elegir bien las agujas y la lana es tan importante como la técnica: un material inadecuado produce frustración que no tiene nada que ver con el punto en sí.
“El gusanito se forma a partir de la segunda repetición de las vueltas. Los 3 últimos puntos de cada pasada tienen terminación fija.”
Dato clave