Cómo hacer punto fantasía a crochet: técnicas, variantes y consejos prácticos
El punto fantasía a crochet es una de las puntadas más decorativas que puedes encontrar en el mundo del ganchillo. Su definición es sencilla de entender: se trata de la combinación de dos o más puntos básicos del tejido a crochet, mezclados según la imaginación de quien teje. Esa mezcla libre de cadenas, puntos altos y varetas da como resultado muchísimas muestras decorativas distintas, y cada una puede recibir un nombre particular elegido por su creador.
Si ya dominas los puntos básicos como la cadena y el punto alto, este es el siguiente gran salto que puedes dar. El efecto visual más característico del punto fantasía es la creación de ondas y abanicos, lo que convierte cualquier tejido en una pieza con textura y diseño muy vistoso. Es un punto versátil que funciona perfectamente en un solo color, pero si combinas varios tonos el acabado se vuelve mucho más ornamental. Un recurso habitual es cambiar de color cada dos filas para intensificar ese efecto.
Por su carácter calado y decorativo, el punto fantasía es ideal para tejer prendas ligeras, mantas, caminos de mesa, bolsos, cojines, chales, bufandas, ponchos, chalecos, blusas, jerseys, cárdigans, gorros y proyectos decorativos de hogar. Los diseñadores de crochet lo emplean de forma habitual porque permite dar textura y detalle a piezas muy variadas, y en este arte el límite es la imaginación.
Para practicar este punto necesitas materiales sencillos que seguramente ya tienes en casa:
- Hilo o lana de grosor medio (categoría 3 o 4)
- Aguja de crochet acorde al grosor del hilado, se recomiendan entre 3.5 mm y 5 mm
- Tijeras
- Aguja lanera para esconder hebras o rematar
Con estos elementos y el conocimiento de los puntos cadena y punto alto es suficiente para comenzar a tejer tus primeras muestras.
Una de las versiones más difundidas del punto fantasía se teje sobre una cadeneta múltiplo de 12 más 1 cadena adicional. Por ejemplo, 37 cadenas en total (36 correspondientes al múltiplo de 12 más la cadena extra). En la primera fila realizas un nudo deslizado y tejes las cadenas, subes con 3 cadenas y tejes 1 punto alto en la cuarta cadena desde la aguja, seguido de 4 puntos altos.
Continuando la primera fila, tejes 2 puntos altos juntos separados por 1 cadena, dejando un punto de base sin tejer, y repites ese paso. En el mismo punto base tejes un pequeño grupo formado por 1 punto alto, 1 cadena y 1 punto alto. Repites estos pasos a lo largo de toda la fila, tejes nuevamente 4 puntos altos y finalizas con 2 puntos altos sobre la cadena de inicio.
La segunda fila comienza girando el tejido y subiendo con 3 cadenas, tejiendo 1 punto alto en el primer punto y 4 puntos altos más. Luego tejes 2 puntos altos juntos con 1 cadena al centro, repites esa secuencia y en el espacio central tejes 1 punto alto, 1 cadena y 1 punto alto. La fila termina tejiendo 2 puntos altos. La tercera fila repite exactamente la misma secuencia de la segunda, y para lograr la altura deseada basta con continuar repitiendo las filas 2 y 3.
Otra variante clásica parte de una cadena de base del largo deseado y una primera hilera tejida completamente en punto alto. La segunda hilera se teje repetiendo esta secuencia: 1 punto alto en un punto alto de la hilera anterior, 1 punto cadena, saltar 2 puntos, en el tercer punto tejer 4 puntos altos, 1 punto cadena y saltar 2 puntos, repitiendo de asterisco a asterisco toda la hilera.
La tercera hilera de esa variante se construye con 1 punto alto en el punto alto de la hilera anterior, 2 puntos cadena, 1 punto alto incompleto en cada uno de los puntos altos del abanico de 4 puntos de la hilera previa, cerrándolos todos juntos, y 2 puntos cadena, repitiendo la secuencia a lo largo de toda la hilera. Para continuar el patrón se repiten siempre estas tres hileras de forma encadenada.
“Cambiar de color cada 2 filas intensifica enormemente el efecto decorativo de ondas y abanicos en el punto fantasía.”
Dato clave